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La Coctelera

MEMÓRIAZUL

Espacio construido para preservar la memoria de todos aquellos falangistas que vivieron y murieron por una España mejor.

Categoría: Efemerides

20 Septiembre 2008

Hoy es el aniversario de la Legión....

Tal día como hoy, un 20 de septiembre de hace 88 años, un hombre decidido cruzó el portón del cuartel del Rey en Ceuta, y escribió la primera línea de la recién fundada Legión, la unidad creada por inspiración de un joven teniente coronel, admirador del bushido, que la dotará de un credo y espíritu único, que los mantendrá unidos y fieles al mismo, a lo largo de todos los conflictos en que cruzan sus armas los ejércitos españoles desde aquel 1920 hasta la fecha.


Siete cruces laureadas de San Fernando colectivas, 22 Medallas Militares colectivas, 22 Cruces Laureadas individuales, 211 Medallas Militares Individuales, y sus miles de muertos, heridos y mutilados, le conceden a la Bandera de la Legión, el ser la más gloriosa de entre el resto de las unidades de las Fuerzas Armadas Españolas, por que como dice el punto 11 de su credo: “Está teñida con la sangre de sus legionarios”.


Además, la Legión como fenómeno es el ejemplo vivo de que la lealtad entre dos seres humanos, tejida en el sacrificio y en la fidelidad al credo común, está por encima de nacionalidades, clases e incluso ideales políticos.


Durante casi un siglo, legionarios de todos los rincones del mundo, estratos sociales y credos han derramado su sangre en defensa de una bandera que hicieron suya y juraron servir, y lo que es más importante, lo siguen haciendo.


Que sirva su ejemplo vivo, como aldabonazo en las conciencias de aquellos que juraron lo mismo y no cumplieron y de quienes no tienen hoy esa posibilidad, para demostrar que la unidad, la fe en el ideal y el objetivo común, son las claves del éxito y de la permanencia en el libro de la historia.

Desde aquí y como homenaje a los que si lo hicieron, rescatamos este texto anónimo publicado en el diario falangista “UNIDAD” de San Sebastián, el 30 de noviembre de 1936.


« Alto y rubio con un aire de burgués comodón que hace tiempo dejó la juventud, el cabo Eleta, donostiarra castizo jovial y filosófico, nos cuenta con facilidad y elegancia algunas anécdotas de la guerra, después de una suculenta comida que bajo su sabia dirección de “gourmet” nos han preparado sus compañeros. Comida que en estas tierras desvastadas por la guerra tiene algo de milagroso.


Y nos habla de la Legión.


“Aquí no hay mala gente, que fue la desgracia y no el crimen la que formó el Tercio. Sus hombres son gentes románticas que fracasaron en este siglo positivista.


Así como algunos se encierran en un convento, nosotros nos metemos aquí. Porque el Tercio es como un convento sin rejas donde se refugian las almas vehementes. Y también nosotros tenemos una regla y una disciplina.


Esto hace que aquí no haya héroes, pues aquí todos somos iguales. ¿Qué se le ordena a alguno hacer un imposible? Pues lo hace o muere, eso será según la suerte que tenga. Que un legionario bien vale por otro.


Y luego tenemos una regla; el credo de la Legión: “Jamás se abandonara un muerto o un herido en el campo de batalla”; antes de abandonarlo morirá toda la Legión” y “El legionario nunca dirá que está cansado; marchará hasta morir”.


¡Y que luego los “rojos” nos llamen mercenarios! ¡A nosotros que estamos aquí porque despreciamos el dinero! Que nuestras vidas por fracasadas que fuesen, no las compró el Tercio con oro. Nosotros las vendimos por el precio de la gloria y a este precio las compró la Legión”.


Y el cabo Eleta se calla y sus compañeros asienten, y sus rostros sombríos dejan ver todo el desprecio que sienten por todos aquellos que no comprenden lo que es un legionario, y por todos aquellos que no se acuerdan que “solo se muere una vez”. »

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23 Marzo 2007

AQUEL 23 DE MARZO...

Al atardecer del día 23 de Marzo de 1934 resultaba herido de gravedad en Oviedo JESÚS HERNÁNDEZ RODRÍGUEZ , hijo de un Teniente Coronel de la Guardia Civil; un estudiante de Bachillerato que tan sólo contaba 15 años de edad, pero cuya fortaleza física y corpulencia le habían permitido incorporarse al sindicato falangista afirmando que tenía dieciocho años.
..

Mientras prestaba servicio de vigilancia en las cercanías de la Casa del Pueblo, en la C/ Augusto Figueroa de Madrid, recibe un disparo por la espalda que le atraviesa la arteria femoral. Jesús tuvo que soportar dos interminables días de agonía antes de fallecer. El entierro, celebrado el día 27, tuvo que realizarse en la intimidad, por órdenes particulares del Jefe Superior de la Policía, para evitar posibles manifestaciones de los “fascistas”.


Felipe Ximénez de Sandoval explicaría años después como la muerte de Jesús Hernández “causó un gran revuelo, desatando una campaña contra la Falange «acusada de reclutar para acciones peligrosas a niños seducidos por la violencia». Una ley prohibió el ingreso en partidos políticos a los menores de dieciocho años... aunque no a las Juventudes marxistas. Los más jóvenes falangistas tuvieron que sustituir su carnet de tales por el de afiliados al S.E.U.


Detenido como supuesto autor del crimen un anarcosindicalista apellidado García Guerra, se celebró el proceso ante el Tribunal de Urgencia en la Cárcel Modelo el día 10 de abril. José Antonio, despreciando las amenazas recibidas, y contrariando su vocación de civilista, asumió con gran gallardía la misión de acusador privado. Pero la prueba resultó favorable al acusado, el Ministerio Fiscal retiró la acusación, la Sala lo absolvió y los afiliados a las juventudes libertarias asistentes al juicio demostraron clamorosamente su júbilo.


Por verdadero milagro, la Falange no tuvo aquella mañana nuevos caídos, pues al salir de la cárcel José Antonio, con sus fieles acompañantes Cuerda, Sarrión y Gómez, al llegar por la Calle de Princesa a la altura de la de Benito Gutiérrez, cuatro individuos allí apostados arrojaron contra el coche dos petardos de gran potencia que destrozaron el parabrisas. José Antonio y sus tres camaradas se lanzaron en persecución de los agresores, que dispararon contra ellos sus pistolas, sin lograr apresarlos. Al día siguiente, en una entrevista que para el «ABC» le hizo César González Ruano, José Antonio declaró que hubiera sentido le sorprendiera la muerte aquel día «por no saber si estaba preparado para morir. La eternidad me preocupa hondamente. Soy enemigo de las improvisaciones. Igual en un discurso que en una muerte. La improvisación es una actitud de la escuela romántica y no me gusta»”
(1)


(1).-
Los primeros Caídos en la historia del Nacionalsindicalismo – Cristóbal Córdoba (2003)

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11 Marzo 2007

11-M. IN MEMORIAM


En el tercer aniversario de la masacre del 11-M,
MEMÓRIAZUL quiere tener un especial recuerdo para todas las víctimas del terrorismo y en particular para ese falangista desconocido que de seguro se encuentra entre sus nombres.


Foto: AP Photo/Bernat Armangue

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13 Febrero 2007

MATIAS Y MARTIN

Hace ahora 521 años, en el mes de julio de 1486, contando con 26 de edad, caía en una emboscada tendida por las espadas islámicas en las fangosas tierras de la vega granadina, un joven guerrero español. Recogido su cuerpo por su padre, y llevado a Sigüenza años más tarde, donde la familia había adquirido, en la Catedral, una capilla de la cabecera, descansa eternamente inmortalizado por la figura de un caballero que ha muerto peleando "en Cruzada" contra los infieles. Tiene un libro en las manos, y medita con la mirada perdida sobre el suelo, después de haber leído. En el pecho luce la colorada cruz de la Orden de Santiago de la que es caballero. A los pies, sobre su celada metálica, un pajecillo le mira, y llora. El Doncel de Sigüenza es la representación máxima de la cultura medieval, el uso de las armas para defender la fe, la lectura para alcanzar la sabiduría. La mirada siempre perdida en el más allá, segura residencia del alma.

Casi mediomilenio después, un frió día nueve, del mes de febrero de 1934 otro joven perdía se vida en similar emboscada tendida por los enemigos de todo aquello que defendió aquel joven del medioevo - “Muere en el umbral de una España mayor, como aquel doncel de Sigüenza, don Martín Vázquez de Arce, hombre de letras y de armas” (1).

Aquel joven se llamaba Matías Montero y Rodríguez de Trujillo y si quisiéramos saber más de lo que aconteció aquel 9 en la calle Juan Álvarez de Mendizábal, en el barrio de Argüelles de Madrid, solo tendríamos que leer alguno de los documentados artículos publicados por el Frente de Estudiantes Sindicalistas (2) o por Gallos de Marzo (3) en sus respectivas webs, pero creo que más allá de la resemblanza históricas deberíamos reflexionar sobre su muerte y lo que nos legó.

¿Cuál fue la causa de su muerte? ¿Por qué tanto ensañamiento?.

Si buscamos causas, algunos tratan de buscarlas en su participación en el asalto a la Facultad de Medicina de San Carlos en la que resultó herido un joven fueista, pero en realidad su asesinato solo era uno más en la escalada de violencia izquierdista desatada en el otoño del 33, en la que le precedieron las muertes de José Ruiz de la Hermosa (2 de noviembre del 33. Daimiel), Juan Jara Hidalgo (8 de diciembre. Zalamea de la Serena), Tomas Polo Gallego (26 de diciembre. Villanueva de la Reina), Francisco de Paula Sampol Cortés (11 de enero. Madrid), Vicente Pérez Rodríguez (27 de enero. Madrid), y los atentados contra José Antonio Primo de Rivera (12 de noviembre. San Fernando), Nemesio García Pérez (1 de enero. Valderas), José María Oyarbide (13 de enero. Eibar), Manuel Baselga de Yarza (18 de enero. Zaragoza), Gonzalo Jiménez Herrera y Felipe Pérez Alonso (3 de febrero. Madrid). Casi todos ellos con igual o muy parecido “modus operandi” (seguimiento, emboscada y tiro por la espalda) y nivel de ensañamiento.

Es inútil sostener como Pio Moa la teoría de su participación en el asalto como razón de su asesinato, posiblemente su sola significación como triunviro de medicina del SEU le había hecho candidato a los dos disparos que causaron su muerte y a los tres restantes que ya cadáver, buscaron su vientre en un primitivo ensañamiento que por atávica venganza buscaban cortar la virilidad de ese joven, tan hombre como para permanecer en su puesto aun a sabiendas que la muerte le buscaba por las esquinas.

“Vindicación”,¡Venganza! era el nombre del grupo al que pertenecía su asesino. No un estudiante de la F.U.E., si no un obrero de las Juventudes Socialistas de Santiago Carrillo. ¡Venganza! ¿Venganza de que agravio?, ¿golpes intercambiados entre jóvenes de igual a igual?, ¿roturas de mobiliario?, ¿Carteles, pintadas, periódicos ofrecidos al que quisiera oír otra verdad?. Posiblemente eso, a veces la verdad es demasiado dura para quién no encuentra en su interna moral argumentos que avalen su resentimiento.

Tiros en la nuca, bombas, ensañamiento, terror. Todo para apagar la verdad. Vindicación contra antiguos odios que justifican la agresión?. ¿Os suena todo esto?. Espero que si, porque si sois incapaces de ver el analogismo con nuestros tiempos es que estáis tan embotados como aquellos viejos derechones que gobernaban en aquel momento, confiados en sus poltronas y que pedían más acción-reacción contra el “enemigo común” mientras hurgaban en la miseria de esas infelices bestias acorraladas.

“Es muy fácil aconsejar” espetó José Antonio a aquellos que desde el ABC decían que “un fascismo así es solo literatura”, sin entender que ese supuesto “fascismo” ni siquiera era tal, pero empezando a entrever la amenaza que para sus intereses suponía esa generosa entrega de sangre sin venganza que agotaba sus últimos esfuerzos para romper la costra de odio y resentimiento de aquellos que los asesinaban, sin comprender que era por ellos por lo que luchaban los que morían.

La muerte de Matías Montero no fue en absoluto inútil, marcó en primer lugar la ruptura entre el José Antonio del Teatro de la comedia y el del Cine Madrid, quién íntimamente sintió retorcerse sus entrañas al pensar que estaba de caza cuando los suyos eran a su vez cazados, lo que le hizo exclamar: “Se acabaron en mi vida los actos frívolos”. A partir de ahí comenzó la preparación para su cita con la muerte un 20 de noviembre.

La muerte de Matías Montero fue el refrendo de aquellos “Guiones” publicados en FE un par de semanas atrás (4): El quebranto de la “Disciplina” de aquellos que decidieron actuar aun en contra de las órdenes de su jefe, el acertado rechazo de José Antonio a entrar al trapo del acuciante afecto de los que le instaban a saltar a un “Terreno de lucha” que él no había elegido, la respuesta a la “Murmuración” de aquellos que le preguntaban si se iban a dejar matar como moscas y a los cuales contestó – “No, pero tampoco nos vamos a convertir en una banda de asesinos”, el “Silencio” de quién como dijo José Antonio – “Se limitó a salir a la calle a cumplir con su deber, aun sabiendo que probablemente en la calle le esperaba la muerte”, y por último “El honor de la Falange” que tantos enaltecieron con su vida, su muerte y sus actos, y tantos ensuciaron y ensucian hoy en día con sus mezquinas venganzas o su entreguismo.

Por último una reflexión. Matías Montero como todos los que le precedieron desde Ruiz de la Hermosa, murieron sin haber vestido una camisa azul, sin haber cantado un Cara al Sol, sin un ¡Arriba España! en sus bocas o sobre sus tumbas, y sin embargo ¿Quién más falangista que ellos?. Porque el azul se debe llevar en el corazón antes que en la camisa.

En la boca de Martín como en la de Matías podría haber florecido por igual esta plegaria que nos dejo Sánchez Mazas:

“Tu no nos elegiste, Señor, para que fuéramos delincuentes contra los delincuentes, sino soldados ejemplares, custodios de valores augustos, números ordenados de una guardia puesta a servir con amor y con valentía la suprema defensa de una Patria. Esta ley moral es nuestra fuerza.. Con ella venceremos dos veces al enemigo porque acabaremos por destruir no solo su potencia, sino su odio” (5).

Y por eso ambos dos descansan la mirada siempre perdida en el más allá, segura residencia del alma.

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(1) – Artículo de la Redacción de FE (Feb. 1934)- “La Rebelión de los Estudiantes” – David Jato (Pag. 182).

(2) - RES FES

(3) - Gallos de Marzo

(4) – Guiones - FE, núm.3, 18 de enero de 1934

(5) - De la "Oración por los muertos de la Falange"

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5 Febrero 2007

AQUEL 4 DE FEBRERO

Un 4 de febrero como hoy, en el Madrid de 1970, a los 67 años, acude a su puesto en los luceros el camarada Manuel Hedilla Larrey, el que fuese segundo Jefe Nacional de Falange Española de las J.O.N.S..

…………………………………

Nacido el 18 de Julio de 1902 en la aldea de Ambrosero, Cantabria., la vida puso a prueba a Manuel desde sus comienzos al quedar huérfano de padre a los siete años, por lo que ve obligado a emigrar con su familia a Bilbao donde cursa estudios hasta lograr el título de maquinista naval.

En 1926 se establece en Madrid donde forma una pequeña empresa de camiones de transporte y posteriormente un taller de reparaciones.

Obligado por las circunstancias regresa a su tierra donde entra en contacto con los Sindicatos Agrícolas Montañeses (SAM), sindicato independiente que defendía los intereses de los pequeños productores, lo que le llevó a sufrir una fuerte persecución de los sindicatos de izquierdas y casi ser asesinado en la revolución de octubre de 1934.

Un joven montador paisano suyo, Manuel Menezo, de las JONS de Santander le pone en contacto con Falange Española, ingresando en 1934, y siendo designado jefe local de Renedo de Piélagos, cargo en el que desarrolló gran actividad. En marzo de 1935, con ocasión de una visita de José Antonio a Santander fue nombrado jefe provincial de Falange, y en noviembre de 1935 Consejero Nacional de FE.

Por su brillante actuación en el ataque al local de Falange en Santander, José Antonio le llama a Madrid para hacerse cargo de la defensa del Centro Nacional. Ante la inminente confrontación, asume la coordinación de la zona norte. En mayo de 1936 se entrevistó con el general Mola y posteriormente participó en los preparativos de la sublevación del 18 de julio de 1936 en Galicia. En agosto de ese año, ya en Burgos y ante la permanencia en prisión, en la zona republicana, de José Antonio, se convierte de facto en el jefe nacional de Falange. Siendo confirmado en Valladolid como jefe de la Junta de Mandos Provisionales, el 2 de septiembre de 1936.

Por encargo del Jefe Nacional y actuando con el seudónimo de Pasaván, se prepara para reorganizar los cuadros falangistas para su integración en la sublevación militar. El 18 de julio le sorprendió en Vigo, trasladándose en agosto a Burgos como jefe de FE, por la ausencia de José Antonio, y en septiembre fue nombrado en Valladolid jefe de la Junta provisional de mando de FE, y posteriormente 2º Jefe Nacional de Falange Española.

Desde un primer momento Manuel Hedilla se dedicó a hacer de Falange la fuerza política más importante de cuantas operaban en la zona nacional, con el handicap del aluvión de afiliados, con falta de adoctrinamiento, que acudieron a la organización desde las elecciones del 36. Contando con los llamados "camisas nuevas", afiliados tras el estallido de la Guerra Civil, se formaron las centurias falangistas que marcharon a combatir en los frentes de batalla.

Coincide el periodo del mandato de Hedilla con el de mayor fuerza y expansión de la Falange. Despliega una ferviente actividad en las cuales se incluyen sus intentos para evitar la represión descontrolada de los elementos de retaguardia de lo cual da fe su discurso de navidad del 36 (1). Se constituyeron dos academias militares, la de Sevilla y la salmantina de Pedro Llen, un servicio diplomático exterior propio, bajo la dirección de Felipe Ximénez de Sandoval, una Jefatura Nacional de Prensa y Propaganda a las ordenes de Vicente Cadenas, que desarrolló una red de emisoras de radio, periódicos y revistas totalmente predominante en la zona sublevada. Se creó también una poderosísima segunda línea encargada del control político y administración de las zonas arrebatadas a los gubernamentales, así como organizaciones humanitarias y paralelas, Auxilio Social que dirigía Mercedes Sanz Bachiller (viuda de enésimo Redondo), que atendían las necesidades materiales de los más desfavorecidos por causa de la guerra, y se inician contactos con la Sociedad de Naciones para devolver a sus hogares a los llamados “niños de la guerra”. Trató en todo momento de atraer a la masa obrera hacia Falange, y se ocupó a pesar de las prohibiciones expresas del mando militar, de reproducir y distribuir los discursos más revolucionarios de José Antonio.

No obstante, sus actividades levantan recelos que ni el mismo sospechaba. Después de los incidentes de Salamanca la noche del 16 de abril de 1937, el Cuartel General de Franco, se alarmó y decidió llevar adelante el plan que venía fraguándose, de la creación de un gran partido único. Así el 19 de abril Hedilla es sorprendido por el Decreto de Unificación con los tradicionalistas bajo la jefatura de Franco. Esta fusión, supuso la desaparición de la Falange Española tal como la concebía José Antonio. Hedilla no admitió la jefatura de la Junta Política de FET y de las JONS que por decreto de 22 de abril le otorgó Franco, trayendo como consecuencia que el 25 de abril de 1937, fuera detenido bajo la acusación, nunca probada, de haber conspirado contra el Caudillo y condenado a muerte, aunque por intercesión de Serrano Súñer y del embajador de Alemania se le conmutó la pena, siendo desterrado a Canarias.

A la perdida de su hijo mayor, Rafael, durante la Guerra Civil, se une el perder a su esposa, que sufrió un trastorno mental provocado por la injusticia de la condena. Recobra la libertad en 1941 y se traslada a Mallorca. A finales de los sesenta funda con Narciso Perales el Frente Nacional de Alianza Libre, que fue el eje de una corriente política que, tras su muerte, 1970, se organizaría en 1977 como Falange Española de las JONS (Auténtica). Tras su desaparición surge en 2002 Falange Auténtica, actuales seguidores de la corriente hedillista.

………………………..

Su austeridad, su honradez, y la lealtad a sus principios eran proverbiales. Manuel Hedilla no renunció a la Revolución, y representaba dentro de las filas falangistas junto al antiguo comunista Manuel Mateo, asesinado por sus ex-correligionarios al poco de iniciarse la guerra civil, el sector más sindicalista de la Falange. Entendió que ganar la guerra era lo primero, pero constantemente y de forma pública manifestó sus aspiraciones nacionalsindicalistas

De todo ello da fe un episodio narrado por Sotero Pereda, uno de los miembros de su escolta:

“ […] Un día íbamos por una calle de Salamanca, y vimos unos carteles que procedían de los servicios del Cuartel General de Franco. En ellos se leía: - << ¡Caridad¡. Ni un hogar sin lumbre, ni un español sin pan.>>. Le oímos al jefe decir, entre dientes: - No solo por caridad, sino también por justicia.

Carlos Thomas, Ortiz de Hazas y yo, logramos de un camarada de Prensa y Propaganda que nos facilitara unas bandas impresas para cubrir la palabra – Caridad- . Nuestros letreros decían- JUSTICIA.” (2)

Murió sin haber podido saber de su rehabilitación que se produjo por O.C. de FE JONS, de 21 de Febrero del 70, y la concesión de la Palma de Oro el 4 de Febrero de 1990.

Como un buen peregrino se presento ante el Creador con la cartilla de su paso por este mundo con todos los sellos completos: Fue bueno, fue leal, sufrió persecución, prisión, la pérdida de seres queridos, e incluso una dolorosa agonía, pero aun tuvo fuerzas para dejarnos este testimonio antes de su muerte (3):

“Me piden que me dirija a vosotros, jóvenes de España, y lo hago emocionado y consciente de la responsabilidad que supone hablar a quienes tienen en su mano el porvenir de España. Para hacerlo no tengo más título que una conciencia tranquila, que una ejecutoria fiel siempre a esa conciencia, porque en estos momentos en que puedo pasar revista a mi vida, puedo decir sin aspavientos, pero sin falsas modestias, que de lo único que no me he arrepentido jamás es de haber sido fiel a mi mismo”.

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(1) - Memoriazul(2) - Testimonio de Manuel Hedilla – Ed. Acervo (1972) – Pag. 253/54.
(3) - MUNDO- 6 de Diciembre de 1969

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23 Diciembre 2006

Aquel 24 de diciembre...

Discurso de Navidad de Manuel Hedilla

(1) “ - En la triste Nochebuena de 1936, y desde Radio Salamanca, el jefe de la Junta de Mando fue rudamente explícito. Su mensaje – difundido por la prensa y editado copiosamente, para la línea de fuego y la retaguardia – tuvo gran resonancia. Sirvió para confortar a las milicias que estaban en los frentes, adoctrinar a la retaguardia, y advertir, una vez más a los enemigos interiores de la Falange. Al escuchar a Hedilla hubo entre los falangistas antiguos un sentimiento de confianza renacido en el porvenir. Hedilla en su discurso, había planteado claramente, ante todo el país y el extranjero, el determinismo del Movimiento. Frente a las intrigas y conspiraciones, el jefe de la Junta expuso los términos precisos del problema social y político. Pero lo más punzante del discurso fue lo que se refería al trato que la España nacional debía dar a los obreros y a los campesinos.

"Y una vez resuelto el problema de enviar a los hombre ya equipados al frente para defender a la patria en peligro, ha venido a nuestras manos la tarea de llevar a cabo nuestro programa social, asistiendo a las familias necesitadas en estos tiempos de guerra*. Yo os confieso que ha habido momentos dificilísimos para nosotros. Y si no han sido insuperables fue por el ejemplo de vuestra conducta en el frente, que nos dio ánimos para encontrar soluciones ".

Señalaba los deberes políticos de los combatientes: " Igual que nuestro deber es educaros, esperamos que comprendáis que vuestro deber es sentiros sangre y cuerpo del pueblo español. Pensad vosotros, falangistas, que sois hijos del pueblo español, y que os debéis a él. ¡Que por donde paséis quede bien alto el pabellón rojinegro de la Falange Española de las JONS! Preguntaos en cada momento, si el acto que vais realizar es digno del espíritu que representa vuestra camisa azul. Sembrad el amor por los pueblos por donde paséis. Tratad de modo especialmente cordial a los campesinos y a los obreros, por que ellos son, por ser españoles y por haber sufrido, nuestros hermanos".

"Y me dirijo a los falangistas que se cuidan de las investigaciones políticas y policiales en las ciudades, y sobre todo en los pueblos. Vuestra misión ha de ser obra de depuración contra los jefes cabecillas y asesinos. Pero impedid, con toda energía, que nadie sacie odios personales, y que nadie castigue o humille a quien, por hambre o desesperación, haya votado a las izquierdas".

"Todos sabemos que en muchos pueblos había – y acaso hay – derechistas que eran peores que los rojos. Quiero que cesen las detenciones de esa indole y, donde las haya habido, es necesario que os convirtáis vosotros en una garantía de los injustamente perseguidos.

"Y allí donde os encontréis, estad resueltamente dispuestos a oponeros a procedimientos contra los humildes. La Falange ha de estar en todos los sitios con la cara muy alta, para poder defenderse de sus muchos enemigos. Queremos la salvación y no la muerte de los que en su inmensa mayoría tenían hambre de Pan y Justicia. Pero tenían, también – ya lo habéis visto con nuestro crecimiento – hambre de Patria" .

El mensaje ratificaba la promesa hecha desde Burgos a primeros de septiembre: " Yo, como jefe de la Junta de Mando provisional os prometo que nuestras doctrinas no serán vulneradas ".

Y siguieron " Las consignas de lucha y redención", por las que los hombres de la Falange se baten y mueren:

"¡BRAZOS ABIERTOS AL OBRERO Y AL CAMPESINO!
¡QUE SOLO HAYA UNA NOBLEZA: LA DEL TRABAJO!
¡QUE SOLO HAYA UNA CLASE: LA DE LOS ESPAÑOLES!
¡QUE DESAPAREZCAN LOS CACIQUES DE LA INDUSTRIA, DEL CAMPO, DE LA BANCA Y DE LA CIUDAD!
¡QUE SEAN EXTIRPADOS LOS HOLGAZANES!
¡QUE HAYA TRABAJO Y BIEN RETRIBUIDO PARA TODOS!
¡QUE EL ESTADO SE CUIDE DE VUESTROS HIJOS COMO SANGRE PROPIA!
¡QUE NINGUNA DE LAS MEJORAS SOCIALES CONSEGUIDAS POR LOS OBREROS QUEDEN SOBRE EL PAPEL SIN SURTIR EFECTOS Y SE CONVIERTAN EN REALIDAD!”
**

………………………………………………….

Sobran los comentarios. Ahí quedan estas palabras para orgullo de los auténticos falangistas, y para vergüenza de los que por cobardía o egoísmo no supieron o no quisieron asumirlas, así como a los que desde el sectarismo pretenden hacer del recuerdo de la Falange un triste y sangriento esperpento.

Desde estas líneas y asumiendo las palabras de Manuel Hedilla, os deseamos a todos FELIZ NAVIDAD.

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(1)– Testimonio de Manuel Hedilla (Segundo Jefe Nacional de Falange Española) -
Maximiliano García Venero bajo la dirección de Manuel Hedilla (Ed. Acervo 1972).

Notas del libro:
*.- Alusión a “Auxilio de Invierno”, luego “Auxilio Social”.
**.- Vid. La Prensa Falangista de los días 24 y 25 de septiembre de 1936.

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27 Noviembre 2006

Aquel 20 de noviembre...

1936:

“If”, sí condicional en ingles, y el título de la poesía más inmortal de Kipling, así como la declaración de principios que José Antonio Primo de Rivera intento hacer suya, y a la que se volvía de tanto en tanto en las pausas de reflexión de la soledad de su despacho.

“If”, sí condicional en ingles y un recordatorio del camino a la inmortalidad que hizo exclamar a Hemingway: “Hay muchos valientes en ambos bandos, pero los falangistas saben morir mejor”.

“If”, si condicional en ingles, y su última condición reza:

“Si llenas el minuto inolvidable y cierto
de sesenta segundos que te lleven al cielo…
Todo lo de la tierra será de tu dominio
y, mucho más aún: serás Hombre, hijo mío.”

Ni las doce balas que envió el odio de unos y la antipatía de otros , ni la prostitución de sus ideas y su imagen en intereses bastardos, ni el desprecio y el desprestigio que 70 años después intentan echar sobre su vida y obra con la amargas bilis del resentimiento, podrán apagar la gloriosa manera en que un ser particular “portador de valores eternos”, se licencio como “Hombre”, cuando lleno de gloria los últimos sesenta segundos que le llevaron al cielo, aquel 20 de Noviembre.

MEMORIAZUL

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22 Noviembre 2006

Aquel 19 de noviembre...

1936:

-José Antonio, con la aceptación cristiana de su inminente sacrificio, aunque guardando un leve resquicio de esperanza en su interior, escribe cartas de despedida dirigidas a sus familiares y camaradas más íntimos, que son confiadas a la custodia de su cuñada Margarita Larios. La lista completa incluye los siguientes destinatarios: Margarita Larios, Carmen Werner, Rosario Urquijo, Pilar y Fernando Primo de Rivera, Rafael Sánchez Mazas, Garcerán, Cuerda y Carrión, Julio Ruiz de Alda, Manuel Valdés Larrañaga, Dolores Primo de Rivera, Carmen Primo de Rivera, Antón Sáenz de Heredia, Raimundo Fernández-Cuesta y Ramón Serrano Súñer, Sancho Dávila, y Julián Pemartín. (1)

Mientras tanto los más allegados como su hermano Miguel queman sus últimos cartuchos mandando varias cartas de solicitud de indulto. Incluso el Gobernador Civil de Alicante, dándose cuenta quizás de la injusticia de esta posible ejecución trató de retrasarla y se dirigió a todos los partidos políticos y organizaciones sindicales solicitando la suspensión temporal de la ejecución de la sentencia.
Todas las suplicas cayeron en oídos vacíos. Finalmente el Tribunal remite al Ministerio de la Guerra sendos telegramas conteniendo testimonio de la sentencia, que es corroborada por el asesor jurídico de aquel Ministerio. (2)

Cuando José Antonio recibe la última visita de sus seres queridos, las últimas palabras para su hermana Carmen, rota por el dolor son:

- “Han sido tantos los de la Falange que han caído ya, que yo que soy el jefe de todos ellos, es natural que caiga también….”

1955:

-Durante los funerales por José Antonio en El Escorial, las centurias del Frente de Juventudes corean consignas contra la monarquía por lo que José Antonio Elola Olaso será cesado como Delegado Nacional del Frente de Juventudes, siendo sustituido por Jesús López-Cancio.

Tal vez motivado por el incendiario discurso pronunciado el dia 11 por el Jefe de la Guardia de Franco, Luis Gonzalez Vicén, en el que se reclamaba la vuelta a los ideales fundacionales del nacionalsindicalismo, se comienza a fraguar en las bases de Falange un movimiento de rebeldía contra las jerarquías de la Secretaría General del Movimiento, encabezadas por el propio Franco.

Una o dos semanas antes del día marcado para conmemorar el "20 de Noviembre", se difunde por los distritos más abiertamente "radicales" de Madrid, de forma oral, pero en público, en las reuniones semanales de centuria, la consigna de no aclamar ni vitorear a Franco, para mostrarle así, disciplinadamente, el abierto desagrado y disconformidad por el alejamiento del Régimen de los ideales nacionalsindicalistas.

Antes de la llegada de Franco las Centurias del Frente de Juventudes y de la Guardia de Franco -en su mayoría de Madrid- estaban ya formadas en el Patio de los Reyes con más de hora y media de antelación a la llegada de Franco. El ambiente empezó a caldearse con la repetición de cantos burlescos en contra de la monarquía, de Franco y del Consejo del Reino, como el famoso “No queremos reyes idiotas”.

A la llegada de Franco se produjo el plante en si, ante el asombro de la mayoría de los jerarcas y parte de la formación ajenos a lo planeado (sección femenina y centurias de provincias), al contemplar a sus camaradas de Madrid que permanecían estólidos y con la vista perdida en el horizonte al paso del Caudillo, sin las acostumbradas muestras de adhesión y entusiasmo a su persona.

Por testigos presénciales cercano al grupo de jerarcas que acompañaban a Franco se conoció posteriormente la siguiente conversación que tuvo lugar “in situ” entre Carrero Blanco y Alvarez de Rementería (Gobernador Civil y Jefe Provincial del Movimiento de Madrid) – Carrero Blanco -en tono indignado-: "Esto es intolerable... No les ha faltado nada más que escupirnos...". Alvarez de Rementería -en tono apesadumbrado: "Pues quizás es lo que tenían que haber hecho... En buena parte nos lo merecemos..."
Estos incidentes representaron el primer acto público de rebeldía y disconformidad de las Falanges Juveniles contra Franco. (4)

(1) Epistolario de J.A. P. R.

(2) JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA FRENTE AL TRIBUNAL POPULAR – José María Mancisidor (Frente a Frente – Pags 37-261)

(3) El hombre al que Kipling dijo sí – José Antonio Martín Otín (El gallo de Marzo - 05) – Pag. 155.

(4) Incidentes en los funerales por José-Antonio - Sigfredo Hillers de Luque.

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"NI ESTA EL MAÑANA - NI EL AYER - ESCRITO" - A. Machado .

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