El 20 de noviembre de 1936, José Antonio Primo de Rivera era fusilado en el patio de la cárcel de Alicante, siendo sus restos enterrados junto con los de otros ejecutados, en la fosa común del cementerio alicantino de Nuestra Señora de los Remedios.
En la primavera de 1939, José Antonio fue exhumado de esa su primera sepultura, y trasladado a un nicho del mismo cementerio, en presencia de su hermano Miguel.
Este primer movimiento del cual conservamos un documento gráfico, fue el inicio de un viaje que le llevaría a hombros de la Falange a su actual sepultura en la Basílica del Valle de los Caídos, pasando por el panteón del Monasterio de El Escorial.
Una diáspora que comenzó "la noche en que los pinos ardieron por José Antonio" y así lo relataba el Nº 10.527 del diario ABC, correspondiente al 19 de noviembre de 1939:
La edición de ese día abría a toda plana con el más popular retrato de José Antonio, obra de Angel Cortés.
En la página 4, encontramos una composición fotográfica en la cual aparecía, tal vez por primera vez, la foto efectuada con la cámara de Cubero en la cárcel Modelo de Madrid, y varias instantáneas de la cárcel de Alicante y las dos sepulturas que hasta la fecha había ocupado José Antonio.
Y finalmente en las páginas centrales (11 y 12), una amplia crónica escrita daba fe de todos los eventos que tendrían lugar con ocasión del traslado.
Los titulares de la crónica decían así:
"HOY SERÁN EXUMADOS LOS RESTOS DE JOSÉ ANTONIO
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EN LAS CUMBRES ALICANTINAS ARDERÁN ESTA NOCHE LOS PINOS RESINOSOS QUE ALUMBRARÁN LA VELA DEL GLORIOSO MARTIR.
Mañana en todas las iglesias de España se elevarán preces, suspendiéndose el trabajo. Salida de Madrid de los ministros, autoridades y jerarquías del Movimiento."
"En el día de hoy, tercer aniversario de su gloriosa muerte, los restos del fundador de la Falange vuelven a la luz de España, renacida por su voluntad heroica. Vienen los restos mortales del fondo de la tierra que primero dio descanso al cuerpo caído en holocausto y un aire bañado por la luz del Mediterráneo les recibe. España, en hondo duelo, como jamás lo tuvo en sus entrañas maternales, recibe en el día memorable de la exhumación los restos del mártir. Lo fecundo del sacrificio del Fundador de la Falange lo pregona el unánime duelo de la Nación y todo un pueblo en oración por el alma, en reverencia ante los mortales restos y en guardia ante la Doctrina en triunfo en fiel y celosa ejecución de las consignas.
La tierra levantina se cubrirá de flores al paso del fúnebre cortejo; en la noche, gigantes hogueras iluminarán el camino. Una vieja guardia de soldados, abanderados y creyentes, avanza con la leve carga de unos restos sacados del fondo de la tierra para que sean la enseña emocional y el símbolo del más alto sacrificio que jamás olvidará el pueblo que renació por la voluntad del Caído.
En el duelo perenne de la Patria por su hijo preclaro muerto por ella comienzan estos días de duelo y recogimiento en torno de lo mortal que elevó en su caída el triunfo de un espíritu y una doctrina que hoy guarda un pueblo en pie."
A esta mayestática crónica seguían una serie de cortos en los cuales se enumeraban pormenores como la nota del Ministro de Educación José Ibáñez Martín declarando día no lectivo el lunes día 20, la asistencia a los actos de Muñoz Grandes y Gamero del Castillo, los funerales oficiados por el Obispo de Madrid, el cierre de oficinas públicas, el novenario de misas ofrendado por la Sección Femenina, el pésame a Pilar primo de Rivera del embajador alemán, la llegada de expediciones de falangistas de toda España y finalmente el flete de un barco por el C.N.S y el S.E.U de Cartagena para su asistencia a los actos, así como la asistencia de los minadores "Vulcano" y "Marte" como representantes de la Armada.
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Un documento para la historia que podéis encontrar en la hemeroteca virtual de ABC:
José Antonio ha entrado de lleno en la evolución que le alejaría del movimiento fascista. Ha roto con las derechas al negarse a formar parte del Bloque Nacional y ha consolidado su liderazgo con la salida de Falange de Ledesma y el apoyo recibido de Onésimo y Ruiz de Alda.
A unos meses vista de la fecha en que se realizó la entrevista se ha entrevistado con Unamuno recibiendo su apoyo intelectual, sale a la luz "Arriba" y reaparece "FE", ha pronunciado conferencias míticas como las del Círculo Mercantil, la del Cine Madrid (1º) y la del Congreso sobre la reforma agraria por la que se le tacha de "bolchevique" y se han iniciado los acercamientos a históricos del movimiento sindicalista libertario como Pestañao Abad de Santillán.
En ese contexto es en el que Gecé habla de él en la segunda parte de la entrevista:
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Hablando con Ernesto Giménez Caballero(2ª parte)
¿Qué opinión tiene de Primo de Rivera?
-La fundamental, la tengo escrita y publicada y estoy dispuesto a sostenerla, mientras el mismo José Antonio no se encargue de invalidarla. José Antonio en España no podía ni puede aspirar a ser un Mussolini o un Hitler. No procede de la entraña popular ni de una vida dura, llena de sacrificios y persecuciones. Eso lo siente todo el mundo. En cambio tiene dos caminos eficaces. Uno, grandioso, ideal: el de sustituir a su padre y rejuvenecer la obra de su padre. Ser el augusto heredero de aquel César. Pero cada día me temo que con sus suspicacias incomprensibles, sus recelos y sus vacilaciones, se aleje más de esa maravillosa herencia, de ese crédito que le legó la figura cada vez más venerable de su padre. Sólo a base de algunos estudiantes, y algún que otro grupo obrero misterioso, no podrá más que repetir sin originalidad la tentativa aquella de Sbert con la F.U.E. o quedar reducido a uno de esos fascismos de radio circunscrito como el belga de las Corporaciones Universitarias Nacionales o el holandés de Nacional-Socialistische-Bewegung. O el noruego de la Nasjonal de Samling. O el francés del Fascisme. O el inglés de Mosley. O el irlandés de O`Dufy. Fascismos a la moda, miméticos.
- ¿Y el otro camino que usted decía?
- El otro camino realista, eficaz que tiene José Antonio, es el austriaco del príncipe Satrhemberg en colaboración con el catolicismo. Con Gil Robles. Y hasta con gente del valer de un Calvo Sotelo. Esto le irrita que yo se lo indique, como si uno lo dijera por molestarle, en vez de pensar que Austria y España llevan una ruta muy semejante. José Antonio no termina de estimarme, porque soy incapaz de mentirle, de adularle, de engañarle. De lo que hay que despedirse por ahora es del fascismo a la italiana, a la hitleriana. No hemos hecho la guerra. Y sólo una guerra podría creárnoslo. Ya ve. Apenas se anuncia una en el horizonte, todos los españoles tienen ya la palabra neutralidad en la boca. ¿Qué fascismo va a salir de una masa de cafeteros, de ateneístas, de oficinistas.
-Y del tema del régimen ¿qué opina?
- Si la República no crea una gran figura indiscutible y duradera, su Rey natural como yo he llamado a ese tipo de figuras, la juventud comenzará a soñar con un príncipe restaurador dinástico.
- ¿Y de la JAP, qué cree?
- Que cada día debe ser más intransigente, más entusiasta, más nacional, más fanática, más militarizada. Hoy es la juventud la que debe conducir un país y no los llamados hombres sensatos.
- ¿Y del vicepresidente señor Laborda, qué piensa?
- Cuando en España un hombre espontáneamente tiene un tono brusco, sencillo, preciso, es simpático. De este orden me parece Laborda, joven navarro, ingeniero, sin ribete alguno abogacil, con alma de convicciones enérgicas y arraigadas.
- Veo que cada día está más cerca de los ideales exaltados por las JAP.
- Usted perdone, Garcirrubio. ¿No cree que pudiera ser al revés? La JAP grita ahora a la juventud, ¡sed católicos e imperiales! Pero esa consigna fue lanzada por mí hace cuatro años en mi libro Genio de España. Créame. Los hombres de acción y los movimientos son siempre posteriores a quienes los profetizan y nunca al contrario. Aunque casi siempre, el político, al triunfar, deje de lado al pobre misionero que le facilitó el camino. Esa es la grandeza y miseria del escritor.
- Pero usted identifica el fascismo con el catolicismo. Y eso no puede admitirse.
- Como estrictamente católico, yo tampoco. Pero la profunda realidad espiritual de nuestro tiempo, identifica cada día más su destino común. Por eso yo he lanzado la palabra "nueva catolicidad" para designar al fascismo y evitar el conflicto religioso y dogmático.
- No entiendo bien eso.
- No es fácil de explicar en dos palabras. Lo mejor es leer el libro que tengo con ese título: La Nueva Catolicidad. De todos modos le diré que la misión universal de la Roma católica, de unir el Oriente con el Occidente, la autoridad con la libertad, la ha potenciado el fascismo con energía y eficacia. La prueba es la gratitud que la Iglesia tiene con Mussolini, a quien Su Santidad ha llamado "hombre providencial".
- ¿Cómo ve usted el fascismo en España?
- Sólo bajo la modalidad universal, católica. Siempre que esa modalidad católica sea la auténtica nuestra, genial, española, a lo Felipe II. Felipe II, su Escorial, su Imperio y hasta su Inquisición, son el ideal de un verdadero fascismo para España.
- ¿Usted pertenece a algún partido?
- A ninguno. De corazón pertenezco a todos aquellos que tengan en común la grandeza y salud de España. Unir y no partir creo que es la misión de la que hablamos, escribimos y predicamos. Misión dificilísima, en un país como el nuestro, decidido a quedar partido por el eje y envenenado de rencores personales.
Como decíamos en la primera parte de este artículo, en 1933 desilusionado de la trayectoria de su viejo discípulo Ramiro Ledesma, Gecé pone sus esperanzas en José Antonio Primo de Rivera en su búsqueda del "Cesar" , a quién no duda en aconsejar que en su camino hacia el liderazgo de la nueva España no dejase de seguir la táctica de Augusto.
Algunos financieros de Bilbao estaban dispuestos a patrocinar algún movimiento que conjugara el socialismo con el nacionalismo y sirviera de freno al socialismo radical y volvieron sus ojos a Indalecio Prieto, quién se negó. Por entonces José Antonio todavía era mirado con recelo por los círculos financieros y se le consideraba inadecuado para este propósito dado su origen aristocrático y poco tirón popular.
A su regreso de Italia polemiza con Gil Robles que califica el fascismo de "moda extranjera". En la argumentación seguida en el debate la influencia de Gecé en José Antonio es más que evidente.
Pero Gecé sufre una involución, va abandonando progresivamente la búsqueda de un fascismo nacional propio y asume como modelo y guía el fascismo Mussoliniano. Mientras tanto José Antonio evoluciona desde la facistización por vía conservadora a la creación de un movimiento neto y originalmente hispano. (1)
Gecé llega a la conclusión de que para que haya fascismo en España había que apostar por un "gran fascistizado" y esto le lleva a que en 1936 de la mano del movimiento cultural monárquico "Acción Española", se ve incluido en las listas electorales del Frente Nacional Revolucionario de la mano de Calvo Sotelo y compartiendo cartel con Gil Robles.
Este último califica su inclusión en las listas de "verdadero desatino" y en un momento en que se intentaba atraer a la Falange al bloque de las derechas, perjudicial para su propósito ya que el nombre de Giménez Caballero era "uno de los que más podían molestar a José Antonio Primo de Rivera". (2)
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En virtud del trabajo de búsqueda de nuestros camaradas de RESCATE AZUL, os ofrecemos ahora la primera parte de una entrevista de Cecilio Garcirrubio a Gecé, publicada en "El Pueblo Vasco" en septiembre de 1935, en la cual queda claro lo que las derechas y este último opinaban de Falange Española de las J.O.N.S.
HABLANDO CON ERNESTO GIMÉNEZ CABALLERO(1ª PARTE)
El fascista español que ataque a un católico es un instrumento vulgar de la masonería y del comunismo.- El ideal del fascismo español debe ser imperial y católico.- Primo de Rivera, a base de unos estudiantes y algún que otro grupo obrero "misterioso", no hará más que repetir lo de Sbert con la "F.U.E.".
Al ilustre catedrático e insigne autor de Genio de España -capacidad, fecundidad. Le encuentro corrigiendo las pruebas de tres obras nuevas: Arte y estado, Exaltación del Matrimonio y Cantos de Guerra Civil.
Ando muy atareado dando a estos libros los últimos toques, porque quiero que se publiquen en este mismo mes- nos dice.
Giménez Caballero fue el precursor del fascismo en España. Ahí están para proclamarlo su Genio de España y La nueva Catolicidad. Y fue al de grito: Imperio Sacro: César y Dios. ¿Cómo ve hoy Giménez Caballero el movimiento fascista que él amamantó intelectualmente? ¿Ha evolucionado el escritor, el poeta, o los dirigentes del movimiento? Y pregunto quién ha evolucionado, porque, indudablemente, ha evolucionado alguien. El Giménez Caballero, católico integral, el Giménez Caballero del César en lo temporal y Dios en lo espiritual, no puede estar de acuerdo con los rumbos que están imprimiendo a la Falange Española: Promiscuidad, casi herética, que lo mismo da mueras al internacionalismo rojo que al universalismo blanco; sociedad que por un bastardo interés proselitista, en lo espiritual, quiere al Dios de Roma pero injuria a los católicos de España; movimiento anti-partidista con todos los vicios de los partidos; agrupación anti-parlamentaria, acaudillada por un parlamentario; conjunto apoliticista que no hace más que política: Junta nacional-sindicalista, exaltación obrerista acaudillada por un potentado y flamante aristócrata.
Dice el señor Giménez Caballero:
No sé si Falange Española se acerca a mi ideal, porque no sé todavía bien cuál es el ideal de Falange Española de las Jons, aun cuando sigo sus movimientos y posturas con toda mi alma, como a una criatura que se ha visto nacer y soñando en su porvenir. Me han contado que, últimamente, unos grupos de falangistas se dedicaban a arrancar la insignia católica de la solapa de algún chico de la J.A.P. creyéndose sin duda, rubios, arios y nacidos en Berlín. Y si es cierto, me parece además de cobarde, monstruoso. El fascista español que ataque a un católico no es un fascista. Es un instrumento vulgar de la masonería y el comunismo. O sea, de los verdaderos objetivos contra los que nuestro fascismo debería ir, complementando los esfuerzos de una Iglesia genuinamente nuestra, que tampoco transigiera con el enemigo.
Ya Falange, desde sus primeras actuaciones, tuvo una debilidad rara por la retórica liberal, por el veneno social-humanista, la superstición por el hombre llamado de izquierda. Y el hombre llamado de izquierda no es el pueblo. Ahí está la confusión de Falange. El pueblo español jamás estuvo ni estará al lado del ateneísta, del europeizante, del bastardo, del estéril, del frígido. Nuestro pueblo es radicalmente absolutista y desprecia los indecisos, tanto si son de izquierda como de la derecha.
Hijo de familia humilde venida a más, se licenció y doctoró en Filosofía y Letras en la Universidad Central de Madrid. Con 20 años ya era profesor de español en la Universidad de Estrasburgo y más tarde catedrático de Literatura del Instituto Cardenal Cisneros de Madrid.
Fue asimismo uno de los principales introductores de las vanguardias literarias en España, tales como el surrealismo, el ultraísmo y el futurismo. Inventor de los carteles literarios futuristas que firmaba como Gecé. Soldado voluntario en África y escritor de fama, fundador de la más importantes de las revistas de vanguardia españolas, "La Gaceta Literaria" en la que colaboraron Federico García Lorca y Salvador Dalí y, en general, lo mejor del 27 español, de derecha y de izquierda. Fue factótum de un joven Miguel Hernández que le fue presentado por Ramón Sijé, y a quién su falta de apoyo tal vez precipitó en brazos de los intelectuales de izquierdas (1).
Es para muchos el introductor del fascismo como doctrina política en España, del que se sentía el «Precursor hispanida». El proceso que lleva a Gecé desde el modernismo al fascismo es en opinión de Ismael Saz, « su carácter genuino, en el sentido de que la suya no es una búsqueda de nuevos métodos políticos o formas de gobierno al objeto se salvaguardar o proteger viejas instituciones, como la Monarquía y la Iglesia, o privilegios-, práctica que, por el contrario, sería habitual en los fascistizados españoles. Es el suyo, por el contrario, y de ahí, que pudiera aportar una síntesis fascista de elementos culturales preexistentes, un intento de dar respuesta a una problemática específicamente nacional, reiteradamente abordada por la intelectualidad española: el "problema de España" »(2)
« Intentó desarrollar un pensamiento anejo al fascismo que se presenta como alternativa del liberalismo o de las experiencias revolucionarias, donde el pueblo latino intenta trascender tanto al materialismo socialista como a las doctrinas individualistas. Aunque renuente a utilizar el término fascismo en la década de los veinte, su pensamiento irá basculando objetivamente hacia un «fascismo panlatino» que sirva las bases para un fuerte nacionalismo español, en obras como Genio de España (1932) o La nueva catolicidad (1933) ». (3)
Su búsqueda del "Cesar", le llevo consecutivamente al acercamiento a Ramiro Ledesma Ramos y posteriormente a José Antonio Primo de Rivera.
En el caso de Ledesma, las diferencias culturales entre ambos se hicieron sentir. Ramiro no consintió en seguirle pos las vías de la "romanidad", eligiendo la búsqueda de la "fórmula española". En 1933, tras su abandono de "La conquista del Estado", escribía refiriéndose a los poetas:
« Somos nosotros los que debemos vigilar y exigir el que las posible masas fascistas de España encuentren su cauce heroico en un héroe» (4)
Su nuevo héroe era José Antonio Primo de Rivera, pero ya veremos si cumplió sus expectativas..
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Os ofrecemos un revelador texto recuperado de la memoria por nuestros camaradas de "Rescate Azul", que nos muestra al Gecé más humorísticamente ácido con ocasión del recién estrenado bienio centro-derechista, tras las elecciones de 19 de noviembre de 1933.
EL PUEBLO VASCO, 16/12/1933
"FASCISMO A LA ESPAÑOLA.
Indudablemente, hay cada vez más personas en España que se dicen fascistas. Se lo dicen a su tertulia habitual del café; se lo escriben a su novia; o lo confiesan a su mujer un día, en un rato de heroísmo. Y hasta son capaces de mandar su adhesión a cualquiera de esos conatos de partidos que empiezan a surgir por todos los rincones de España, donde se expenden patentes de fascismo por solo un sello de 30 céntimos con que expedir el recibí y un vale.
En Madrid yo conozco, por lo menos, cinco partidos fascistas. En Barcelona, lo tiene hasta Maciá, que era el hombre más antifascista de Europa. Y no solo lo tiene, sino que lo tiene mejor que nadie, con un lujo asiático: camisas verdes, pantalones cortos, desfiles, pistolas, ametralladoras, periódicos, acaldes y diputados propios. Un verdadero derroche de fascismo. Bien es verdad que Barcelona siempre quiso "echar la pata" a Madrid-como dicen algunos catalanes con expresión llena de elegancia. Y en esto del fascismo han querido demostrar también que sí están por mar mucho más cerca de Roma que nosotros, están por tierra, además, mucho más cerca de Tarascón.
Los catalanes - con su "Avi" o "Duce" al frente- se vienen disponiendo a hacer una marcha sobre Madrid, saltando el Ebro a pies juntillas. Es un viejo propósito catalán, sólo realizado una vez en la historia por Fernando el Católico, pero para caer en los brazos de doña Isabel y borrar el hecho diferencial con la conquista de América, y la expulsión de moros, judíos y franceses - la casa Foix en Navarra- de todo el ámbito de España.
Pero muchos tememos que el "fascismo catalán" con las masas esquerristas del señor Maciá se quede como el "fascismo socialista" de don Teodomiro Menéndez, aquel líder obrero con su automóvil de subsecretario a la puerta, que nos amenazaba todos los días con soltar seis millones de fieras, de masas, para comerse la burguesía, y luego resultó que ni siquiera tal millonada era de ratones, pues el queso burgués siguió intacto y cada vez más apetitoso y gordo.
***
Que el fascismo es algo de moda y que va sentando bien a los españoles es algo que ya nadie duda. De lo que puede dudarse no es del fascismo, sino de estos españoles fascistas.
El día de la primera vuelta electoral en las elecciones del 19, Madrid presentó un caso de civismo y de civilización dinamarquesa digna de los mejores sueños del Lyceum Club Femenino. (Creo que en el resto de España sucedió lo mismo). Toda la población se echó a votar en las primeras horas matinales. Con un respeto cívico de clases sociales y de ideas que don Francisco Giner de los Ríos de haberlo contemplado, hubiese gemido de triunfo y orgullo. "Usted primero, señora", decía un obrero en la fila electoral. "Pues no faltaba má; usted primero; aquí todos somos iguales", respondía la señora. Ni un grito, ni un ademán descompuesto, ni una indiscreta patada en el vientre.
Pues bien; desde la primera hora de la tarde, terminado acto tan heroico, la población se refugió en su casa, y la ciudad quedó desierta. La calle, abandonada. A las derechas - que todas se decían fascistas con más o menos coquetería- les entró un miedo atroz de haber triunfado. Y a las izquierdas - que "estaban dispuestas a acudir violentamente en todos los terrenos" - se les mudó el color pensando en que podían haber perdido.
A los que se nos ocurrió ir al teatro aquella tarde, sin acordarnos de fascismo ambiente nos pareció asistir a una especie de conspiración solitaria con los actores y las vacías butacas.
Efectivamente, al día siguiente nadie supo ya lo que había sucedido, aunque todos lo supimos enseguida. Las derechas habían ganado. Pero les parecía poco elegante dar ese disgusto a las izquierdas. Y las izquierdas, que habían perdido, les pareció poco civilizado turbar la elegancia moral de las derechas. Ambas fuerzas se confiaron al ministro de Gobernación, y entre los tres se pusieron a jugar la baza final a un largo y sosegado tresillo...
Que el fascismo es una moda cada vez más fuerte y admirable en España, nadie, nadie, deberá dudarlo. Y es que Madrid, a pesar de todos los separatismos regionales, separatismos, ¡ja, ja!, sigue siendo España.
El pasado mes nos abandonaron otros dos miembros de esa raza a extinguir, que siguió el camino de lo que se ha venido a llamar "la generación" límite".
José Ramón Gavilán Ponce de León y Antonio Lucena Cubero, ambos con 95 años de edad y con pocos días de diferencia, emprendieron su último vuelo, uno el día 19 y otro el 26 de septiembre del 2009.
En una serendipia de esas que enlazan a los grandes hombres, José Ramón y Antonio siguieron hasta el final un camino paralelo del que seguro no fueron conscientes.
Falangistas de primera época:
José Ramón en Burgos, fue el enlace de Hedillacon el general Mola para la gestación de la sublevación de la Sexta División Orgánica, en la que destacó su padre, Marcelino Gavilán Almuzara, teniente coronel de Caballería. Posteriormente lucharía como alférez provisional de Infantería en la Ciudad Universitaria de Madrid, durante la Guerra Civil.
Antonio, miembro de la primera línea de la 2ª Centuria de Madrid, fue detenido pocos días después que José Antonio Primo de Rivera, compartiendo presidio con él en la segunda galería de la Modelo, de donde logro sobrevivir milagrosamente a las sacas que costaron la vida a tantos de sus camaradas. A él debemos las fotos tomadas en el patio de la prisión, entre la que se cuenta la emblemática imagen de José Antonio con el mono de presidiario. Esto fue posible gracias a una cámara de fotos Kodak que le hicieron llegar camuflada en un cesto de comida. Asimismo fue el encargado de custodiar la transcripción del interrogatorio a José Antonio en su juicio, obtenida en Francia por la Falange Auténtica de la época, hasta que pudo ser publicada por Mancisidor en su "Frente a frente". (1) (2)
Intento de liberación de José Antonio:
Ambos fueron seleccionador para formar parte del grupo de combate que en septiembre de 1936, al mando de Narciso Perales y dirigidos por Agustín Aznar, fue designado para llevar a cabo el frustrado raid sobre la cárcel de Alicante, desde los navíos alemanes Iltis y Admiral Graf Spee.
Rusia, cielo y tierra:
Ambos acudieron a la llamada de "Rusia es culpable", y Antonio desde la División Azul y José Ramón desde la 3ª Escuadrilla Azul (9 derribos), combatieron por el fin del comunismo vistiendo su camisa azul bajo el uniforme alemán, haciéndose acreedores de la Cruz de Guerra alemana. (3)
España, el cielo:
Al finalizar la Guerra Civil, muchos falangistas, quisieron seguir el ejemplo de Julio Ruíz de Alda, Fernando Primo de Rivera o Joaquín García Morato, y se alistaron en la recién creada Arma de Aviación, predecesora del actual Ejército del Aire. Nuestros dos protagonistas así lo hicieron.
José Ramón Gavilán, fue piloto de caza en Rusia, a su regreso su experiencia fue aplicada como profesor en la Academia General del Aire desde su fundación. En 1951 se le encomendó la creación de la Escuela de Polimotores, fundando en 1953 la Escuela de Reactores de Talavera. En 1961 tomó el mando el Ala de caza nº1 de Valencia, y en 1983 pasó a la reserva como Teniente General. Le corresponde el honor de ser el primer piloto español que voló sólo en un reactor.
Antonio Lucena Cubero lo hizo posteriormente, manteniendo una actividad política mucho más significada. Fue Delegado Provincial de la Vieja Guardia de Málaga (1953); Consejero Provincial del Movimiento en Sevilla y director del Aeropuerto de la ciudad, retirándose como coronel.
Falangistas, infantes, divisionarios y pilotos, miembros de esa raza a extinguir, que como reza el himno que tanta veces cantaron, cumplieron con la misión de
"escribid sobre el viento la hazaña, la gloria infinita de ser español".
(1) De izq. a dcha: Eduardo Ródenas, David Jato, Lucena Cubero.
(2) "FRENTE A FRENTE . José Antonio frente al tribunal popular Alicante - Noviembre 1936" - José María Mancisidor (Madrid 1963 . Editorial y Gráficas " Senen Martín " Ávila)
(3) El capitán Gavilán revisa su BF 109, tras chocar con un aparato enemigo (07MAR43) - "La escuadrilla azul". Jorge Fdez.-Coppel (Esfera de los libros - 2006).
No podríamos comenzar con otro tema teniendo tan reciente la pérdida de nuestro camarada Manuel Brant Reyes.
Al fin descansó en paz de esta vida que al final se le hizo tan cuesta arriba y que él entregó a sus dos amores, la Falange y la docencia. En su caso como en tantos otros la pluma no embotó la espada y supo hacer de su vida milicia.
Atrás quedan sus impagables clases de filosofía tomista-aristotélica en "Altar Mayor", y sus dos libros: "Roberto y Fernando Reyes, Alféreces y falangistas", en el que supo dar tributo a la memoria de los que nos precedieron, y el clarificador "‘La tercera Falange" que nos brindó tantas claves.
El 21 de agosto marchaste a tus 45 años.
Sigue brillando con fuerza en tu humildad y gracias, Manuel.
El Grupo de Estudios del Frente de Madrid (GEFREMA), en el último número de su revista (1), dedica un exhaustivo y bien documentado artículo dedicado a la muerte del líder anarquista Buenaventura Durruti y las circunstancias que la rodearon, decantándose por la teoría del disparo fortuito por parte del "naranjero" de su guardaespaldas, el sargento José Manzana, en virtud a las marcas de pólvora propias del disparo a quemarropa o a corta distancia que quedaron en su chaqueta de cuero. Teoría que fue convenientemente sustituida por la versión del "francotirador fascista", en virtud de la decisión tomada por Oliver y Montseny para defender la épica póstuma del mítico luchador libertario.
El artículo en si, por mucha calidad que tenga, no encajaría en este blog si no fuera por una nota a pie de página relativa a la coincidencia de fechas, con el fallecimiento de José Antonio Primo de Rivera. La nota en cuestión dice lo siguiente:
« 16.- Una hora más tarde, en el patio nº 5 de la cárcel de Alicante, moría fusilado José Antonio Primo de Rivera, otro líder carismático y con ideales no tan alejados de los de Durruti como pudiera pensarse, en cuya organización política militaron Pedro y Marciano Durruti hermanos de Buenaventura, con trágicos destinos igualmente Pedro murió en las sacas milicianas de la cárcel Modelo de Madrid, mientras que Marciano quien Ingresó en Falange en febrero de 1936 avalado por José Antonio Primo de Rivera. y el 1 de abril le entregaron el carnet número 1 501 de FE de las JONS y a quien su otra hermana Rosa le bordó el yugo y las flechas, murió fusilado en El Ferral de Bernesga, León, a las seis de la tarde del 22 de agosto de 1937, en ejecución de la sentencia que le condenaba a muerte como autor responsable de un delito de adhesión a la rebelión con circunstancias agravantes, quizá como consecuencia de las frustradas gestiones que en su día realizó para un encuentro entre su hermano Buenaventura y Primo de Rivera. Si logró por el contrarío un encuentro con Ángel Pestaña el 3 de mayo de 1935, al que acudieron José Antonio y Diego Abad de Santillán, de donde surgió una franca amistad entre Pestaña, Marciano el falangista y L1uys Santa Marina, creador de la camisa azul.»
Observamos con desagrado que un magnífico trabajo queda marcado por esta perla negra fruto del corta-pega y que vuelve sobre la vieja leyenda de los "dos" hermanos Falangistas de Durruti: Mariano ajusticiado en el bando nacional por hedillista y Pedro asesinado en las sacas de la Modelo. Teoría tomada del trabajo de Gustavo Morales "Falangistas contra Franco: los azules fusilados en 1942" (2), que fue fulminantemente desmontado en lo que a "los Durruti" se refiere por José M. García de Tuñón Aza en su réplica "Marciano Pedro Durruti Domingo" (3).
Si pasamos revista a la biografía de Durruti, él era el segundo de ocho hermanos: - Santiago, Buenaventura, Vicente, Plateo, Benedicto, Pedro, Manuel y Rosa - . La única prueba física de la filiación falangista de uno de sus hermanos es su carnet falangista expedido en León el 1 de abril de 1937 a nombre de Marciano Durruti Domingo de 26 años.
Puede ser que Marciano fuese en realidad parte del nombre compuesto de Pedro, y que decidiera utilizarlo a su regreso a zona nacional tras su periplo carcelario en la cárcel Modelo de Madrid, para así evitar su directa asociación con sus actividades anarquistas de juventud anteriores a su afiliación a la Falange.
Efectivamente, tal como relata Gonzalo Garcival(4), Marciano Pedro ingresó en la Falange a comienzos de 1936, avalado por el propio José Antonio. Lo cual no resulta extraño al pensar en los réditos políticos que podía rendir para el falangismo la captación de un anarquista de apellido ilustre, cara a un posible acercamiento al sindicalismo libertario. Lo cual nos lleva al segundo error en la nota de GEFREMA: No hubo participación de Abad de Santillán en la reunión de José Antonio con Angel Pestaña, como relata Ceferino Maestú en su libro "Los enamorados de la revolución" (5).
Las acciones de Marciano Pedro, entendemos que por indicación de José Antonio, tuvieron por primer objetivo a su hermano Buenventura Durruti, el cual según el testimonio de Victoriano Crémer "casi lo estrangula al recibir la embajada" (6). Si parece que tuvo algo de protagonismo junto con Luys Santamarina en la reunión con Pestaña, si bien sus restantes actuaciones no debieron ser muy significativas puesto que Maestú ni lo menciona en el capítulo de su libro dedicado a los "Rojos de la Falange" (Cap. LXX).
El origen de la leyenda de "Pedro" el hermano fusilado en la Modelo, viene de algunos testimonios como los de Narciso Perales o Cervera Gil. Efectivamente Marciano Pedro fue encarcelado pero no fue asesinado allí. Si bien su hermano Buenaventura no movió un dedo para sacarle, los oficios de su madre Anastasia ante Azaña y Pestaña lo lograron. ºCircunstancia que aprovecho para pasar a zona nacional y volverse a alistar en la Falange de León, donde recibiría el famoso carnet nº 1501.
De hecho, varios testimonios de presos lo sitúan en la cárcel Modelo en esas fechas, pero ninguno de fe de su salida, aunque esta es cierta dado que aparece en León en meses posteriores, por lo que entendemos que debió hacerse de forma clandestina, lo que daría lugar a que estos presos lo dieran por desaparecido en una de las sacas y de ahí el origen de la leyenda de su fusilamiento.
Muy posiblemente los mismos que lo sacaron facilitarían su paso a zona nacional, puesto que su vida poco valía en zona republicana desde que en abril del 36, el diario anarquista Claridad publicará la siguiente nota:
«En cuanto a la detención de un tal Marcelo [sic] Durruti en compañía de un pistolero a sueldo del fascio llamado Moldes hemos de decir que, aunque él se llama anarquista no es tal, pues los informes que de él tenemos son pésimos, y no hay más sino que nuestro querido compañero Buenaventura Durruti tiene la desgracia de ser hermano suyo, y este sinvergüenza trata de explotar el nombre limpio de su hermano, olvidando que éste le tuvo que echar de su lado».(4)
Un tipo vehemente e ingenuo como él no tardó en hacerse notar por sus intentos de atraer a las filas falangistas a sus antiguos correligionarios de izquierda, haciendo exhibición de las ideas más revolucionarias de la Falange, como relata Crémer. Lo cual fue uno de los motivos de su encarcelamiento y posterior ejecución tras la denuncia del alcalde de Armunia, Lucio Mangas Rodríguez, bajo las acusaciones de incitación a la rebelión y traición ante la sospecha de que pudiera haber entregado los archivos de la JONS de Madrid, puestos bajo su custodia, a las autoridades republicanas, lo que hubiera motivado la detención de muchos de sus antiguos compañeros.
Sus actividades anarquistas de juventud y su apellido fueron determinantes para su condena a muerte. Sentencia que fue ejecutada por un pelotón de sus propios camaradas la tarde del 22 de agosto de 1937.
Esperemos que este artículo sea el final de la romántica leyenda de los dos hermanos falangistas de Durruti: Marciano asesinado por la antipatía de unos y "Pedro" (el hermano fantasma) por la saña de los otros.
Camarada Marciano Pedro Durruti Domingo ¡PRESENTE!.
" Familiares, amigos, camaradas, hijos de camaradas: en nombre de mi familia, os doy las gracias, de corazón por vuestra presencia hoy aquí.
Quiero expresar unas breves palabras de recuerdo, emocionado, a vuestro camarada Luis, mi padre, en esta mañana tan hermosa.
He dicho breves, aunque de él podría pasar horas y horas hablando, de sus vivencias, de sus amigos, de sus anécdotas, de sus proezas, de sus poesías, de su entrega a sus pacientes. Pero todo eso ya lo sabéis los que le conocísteis, y es mejor que quede entre vuestros recuerdos.
¡Tantos años habéis escuchado a mi padre, aquí, frente a este monumento dedicado a una gesta juvenil que no por olvidada deja de ser la más fabulosa empresa, como a mi padre le gustaba decir, del heroísmo español más allá de nuestras fronteras desde los Tercios de Flandes!
Quiero sacaros de un error: os equivocáis los que pensáis que mi padre ya no está aquí; he de corregiros, hoy está entre nosotros, presente, como decimos en ese lenguaje joseantoniano que todos los que me escucháis habláis y comprendéis.
Y además seguirá estando presente: sus restos en este monumento, y su espíritu y su ejemplo en todos nosotros, y espero que en los que nos sucedan.
Y es que también estáis equivocados cuando lloráis y estáis tristes: Camaradas, hoy es un día alegre, mi padre ahora tendrá el privilegio de poder abrazar, por fin, a tantos y tantos camaradas con los que compartió ilusiones y rudezas en la mítica estepa rusa, y también tendrá la ocasión, vedada para nosotros, de montar la guardia en los luceros, en ese paraíso difícil, erecto e implacable que ya comparte con sus ángeles con espadas.
A mi padre, a vuestro camarada hacía tiempo que sus piernas ya le fallaban; seguramente estaban ahora doliéndose de los miles de kilómetros recorridos a pié por los campos de Polonia, por las llanuras y bosques de Rusia; y también se dolían de las largas caminatas por los montes de su querida tierra manchega, que tantas veces recorrió en sus alegres días de caza, en pos de las huidizas perdices; y también se dolían de la dureza de las selvas de la otrora Guinea española que como médico conoció, y que hoy uno de mis hermanos vuelve como médico a recorrer, dando lo mejor de sí a quien más lo necesita; y se dolían también por los tantos y tantos caminos de España que como educador de juventudes holló, con alegría en el corazón y con himnos y canciones en su pecho, campamentos juveniles, montañas nevadas, rutas imperiales, ecos de un tiempo tristemente ya olvidado.
¡Cómo no iban, años después, a flaquear sus piernas!
Ni él mismo, que tanto presumía de su fortaleza, y que seguramente se quedaba corto en ello, os lo puedo asegurar, nunca sospechó que llegaría a andar tantos caminos y llegar tan lejos y tan alto.
Sus piernas le fallaron, sí, pero, camaradas, como hijo suyo, me llena de orgullo comprobar que a mi padre nunca le flaqueó el corazón. La llama que en su pecho inflamó ese joven y prometedor abogado, enamorado del pan y la justicia, que fue José Antonio Primo de Rivera, fue tan intensa y cegadora que continuó ardiendo en su vida, con tal fuerza que, además de quemar y arrastrarnos con ella a más de uno, hicieron falta nada más y nada menos que 88 años para poder apagarla.
Y nuestro orgullo por mi padre se debe a que, al contrario que tantos otros, que bien pronto cambiaron esa noble y sencilla llama por el calor de cómodas y burguesas estufas eléctricas, que camaleónicamente adaptaron sus colores a los tiempos que corrían, a la par que sus ganancias aumentaban, al contrario de ellos mi padre se mantuvo fiel a sus creencias e ideales, contra todo y frente a todos, heroísmo que sin duda es más difícil de alcanzar (y por ello a menudo menos reconocido) que el de quien ve repentinamente segada su vida en el combate por una bala enemiga.
Mi padre murió como había vivido, de modo humilde y cristiano, rodeado de quienes le querían y rebosando por los cuatro costados de los mismos amores e ilusiones que tan temprano llenaron su vida, como estas cinco rosas, frescas y sin marchitar.
¿Acaso hay mayor ejemplo para un hijo? "
Ricardo Teigell Guerrero-Strachan
Panteón de la División Azul. Cementerio de La Almudena