“LOS QUE QUISIERON MATAR A FRANCO”. Un homenaje envenenado.
A principios del pasado 2006 se presentaba en Barcelona el largometraje documental “Los que quisieron matar a Franco”. Producido por Pedro Costa, dirigida por el novel José Ramón da Cruz, e Inspirado en el libro de Max Aub “La verdadera muerte de Francisco Franco”.
Auspiciado y subvencionado por prestigiosas instituciones como el Ministerio de Cultura, Televisión Española, o 3 Televisió de Catalunya, a mayor gloria del declarado “Año de la Memoria Histórica”, el documental ha llevado una carrera meteórica propia de los elegidos para la gloria: Presentada en Barcelona en Enero, estrenada en Febrero, incluida en el apartado de cine histórico de la 51 Semana Internacional de Cine de Valladolid en octubre, y emitida por TVE 2 en noviembre coincidiendo con el 70 aniversario de la muerte del protagonista implícito del documental, el General Franco.
El documental dramatizado cuyo guión fue escrito por el propio Pedro Costa junto con Roberto Cabezas y Antonio Ojeda pretende, en palabras del director, ser "un homenaje a todos los que decidieron luchar para acabar con la dictadura, una fábula cinematográfica que muestra la lucha de héroes románticos que combatieron en lugar de aguantarse como el resto de ciudadanos". Leído así, vistos sus mecenas y dado el año en que y para el que se crea, la película no dejaría de ser uno de tantos “loables” intentos para dar luz sobre una parte de la historia hasta ahora poco conocida, si no fuera por el tratamiento que se da a uno de los proyectos de atentado contra Franco, en particular el protagonizado por la Junta Política Clandestina de Falange Auténtica en Abril de 1941, el cual como veremos tiene muy poco de “homenaje”.
Para ilustrar esa parte de la película, los responsables solicitaron la ayuda del prestigioso historiador falangista Miguel Argaya, el cual haciendo gala de su buena fe, y en sus propias palabras, “fue tan inocente” que aceptó – “Respecto al documental, debo decir que no puedo estar más decepcionado. Me entrevistaron durante diez minutos y luego ni siquiera sacaron frases completas” – y ya para rizar el rizo de la falta de respeto, se homenajea a quién tan desinteresadamente se ofreció como asesor escribiendo mal su apellido (Aldaya en lugar de Argaya), en los subtítulos y títulos de crédito.
Transcribimos a continuación la parte del documental en que se relata el proyecto de atentado de la Junta Política Clandestina:
NARRADOR (N) - Los camisas azules, tan idealistas y exaltados ellos, fueron los primeros en planear el fin del hombre que había traicionado el ideal nacionalsindicalista de José Antonio Primo de Rivera, que ya había advertido a los suyos de los riesgos de que Franco en lugar de la Revolución reinstaurara una mediocridad burguesa conservadora.
MIGUEL ARGAYA (MA) - Un grupo de falangistas que viene en ese momento de la División Azul, y que vienen con todo el tema belicoso de haber estado en el frente, y se encuentran con que el Régimen no les ofrece lo que ellos pensaban, es decir que el Régimen no era realmente un régimen falangista aquello para lo que habían estado luchando…
(N)- …Crearon la Junta de Falange Auténtica y escogieron una fecha emblemática para el magnicidio: el 1º de Abril de 1941, durante el Desfile de la victoria, pero comenzaron las vacilaciones, y decidieron que usar una bomba no estaba bien, que era más de anarquistas desesperados y optaron por el tiro. Mantuvieron la fecha del 1º de Abril y escogieron como escenario el Teatro Español al que el Caudillo asistiría esa noche para un espectáculo y se reunieron una semana antes para votar sobre la conveniencia o no de realizar el atentado, sin darse cuenta de que en la reunión había un infiltrado, pero tampoco hacía mucha falta porque el resultado fue de cuatro votos negativos y una abstención. Ni uno solo de los de la junta estaba a favor del atentado.
MA- Los planes eran tan burdos que no llegan siquiera a plantearse, es un debate sobre que “se podría hacer un atentado”, pero realmente no llega eso a nada. No es que no se quisiera matar a Franco, es que no hubo consenso en el momento ese. En los miembros que plantearon (la posibilidad de atentado), la Junta Política Clandestina, no quisieron es ese momento comprometerse. Además había dos cosas: la primera es que estaban convencidos de que la policía andaba detrás de ellos en es momento, que yo creo, apunto, que posiblemente estuviera detrás de ellos a través de Rodríguez Tarduchi, y yo creo que en ese sentido la Junta Política Clandestina comprendió que no tenía nada que hacer como tal, porque ya se les habían visto todas las armas. Por eso el atentado ni siquiera se planteó.
N- Y a Nacho Jurado (el personaje del hilo conductor) no le extrañó aquella fantasmada, pues por lo que sabía, los falangistas fueron de siempre unos señoritos bravucones y charlatanes.
Sin embargo aquella reunión debió llegar a oídos de Franco porque al año mandó fusilar a dos miembros de Falange Auténtica y desterró a varios de los que habían formado aquella ineficaz y patética junta (1).
Como guinda, hacia la mitad de la película se mete de cuña una frase, a mi entender absolutamente innecesaria e intencionadamente ofensiva y despreciativa:
N- […] (Franco) Había echado del poder a los falangistas, aquellos inútiles e ignorantes que solo sabían decir cosas como que “la distancia más corta entre dos punto pasa por las estrellas”, y en su lugar puso a personas sensatas que habían entendido que la distancia más corta entre dos puntos es la línea recta. Y fueron esos jóvenes tecnócratas del Opus Dei […] los que le sacaron las castañas del fuego al Caudillo, mientras los falangistas “se iban a tomar viento por la gloriosa senda de los luceros”.
Como podéis ver todo un ejemplo de tolerancia, señorío y saber estar.
En resumen. El “homenaje” que la película rinde a los falangistas en general queda patente en la lista de adjetivos que nos dedica, cuya lista es:
Exaltados, fantasmas, señoritos, bravucones, charlatanes, ineficaces, patéticos, inútiles, ignorantes, y de los cuales el único que se salva es idealistas.
No digo yo que de todo eso no hubiera algún espécimen en el falangismo de aquellos tiempos, pero si esa lista de epítetos es lo que nos defines que venga Dios y lo vea, y en cualquier caso “homenajes” como este nos sobran.
Al fin y a la postre lo único positivo que nos deja el documental es la teoría que expone Miguel Argaya de que Rodríguez Tarduchi podía ser un topo de la policía en la Junta Política de Falange Auténtica. En sus palabras:
- “Es más que curioso que Tarduchy fuera premiado con un nuevo nombramiento tras ser cesado del servicio de Información. Desde luego, es el elemento más claramente desafecto a la Falange del grupo; realmente no sé qué hacía allí, cuando había sido uno de los monárquicos huidos de falange en 1934. Acaso porque los otros conspiradores eran tan inocentes como lo he sido yo con este documental.
Teoría contraria a la expuesta por Armando Romero Cuesta en su libro “Objetivo: Matar a Franco” (2), en el cual apunta a Rodríguez Tarduchi como el más partidario del atentado y a Dionisio Ridruejo como el autor de una advertencia velada a Gonzalez de Canales de que el Caudillo tenía noticias de que había “un grupo de falangistas jugando a los héroes” (3), y dando como verdadera razón para abortar el atentado las conclusiones a las que se llegó tras la reunión en la que se produjo la votación , y que fue que la muerte de Franco solo llevaría al poder a los elementos más reaccionarios del Régimen los cuales eliminarían cualquier rastro de la Falange (4).
Pero eso es otro debate para el cual solicitamos vuestra colaboración en otro artículo, ahora que en palabras de Miguel Hedilla y Gustavo Morales en el prólogo a la 2º Edición del libro de Romero Cuesta:
- “Para los falangistas de hoy, ya no es importante ser franquista o antifranquista, ni siquiera es.” (5)
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(1).- En 1942 son fusilados Peréz de Cabo y Juan José Domínguez, y detenidos Gonzalez de Canales y Narciso Perales.
(2).- “Objetivo Matar a Franco” – Armando Romero Cuesta. 2º Edición 1984. Ediciones Barbarroja.
(3).- Ibidem. Pag. 100.
(4) – Ibidem. Pag. 104
(5) – Ibidem. Pag. 8

jf dijo
Un saludo Roger.
18 Junio 2009 | 02:27 PM