ZAPATA y ZUÑIGA
Tras el acuerdo unánime de los tres grupos municipales y a propuesta de algunas asociaciones de vecinos como 'El Castillo', de Monte, una veintena de nombres de calles se han sumado a las ya existentes en algunas zonas del extrarradio de la capital santanderina, principalmente en Monte y Valdenoja (1).
Nombres de personas ilustres y de muy diferentes ideologías como Lázaro Cárdenas, ex presidente de México, Eduardo Pérez del Molino Herrera, empresario y ex concejal de Santander, Ricardo Fernández de la Reguera, continuador de la obra de Galdós y autor del fabuloso “Cuerpo a tierra”, Esteban de la Foz, pintor santanderino , el fallecido pontífice Juan Pablo II, Casimiro Pérez de la Riva, arquitecto municipal, Rafael Gutiérrez-Colomer, arquitecto, pintor y poeta, Juan Antonio García Carrasquedo, músico del siglo XVIII y maestro de capilla de la Catedral, y Eduardo Obregón Barreda, profesor, concejal y presidente del Parlamento cántabro, o el entrañable actor Pepe Isbert.
Pero donde podemos ver una ejemplarizante imagen de convivencia histórica, es en la inclusión de dos personalidades que combatieron en los bandos opuestos de la Guerra Civil, y que sobre todo tuvieron en común su amor al periodismo: Matilde Zapata y Antonio Zuñiga.

MATILDE ZAPATA BORREGO (1906-1938):
En 1924 en pleno apogeo de la dictadura de Primo de Rivera, surge el diario vespertino La Región. Dirigido por Víctor de la Serna, A la caída de la dictadura primoriverista, La Región se declaró abiertamente progresista, y republicana desde poco antes de abril de 1931, con evidentes coqueteos con el socialismo.
Se hace cargo de su dirección Luciano Malumbres, conocido en la ciudad por ser el presidente del Ateneo Popular. Con Malumbres La Región inicia una etapa marcada por las turbulencias que atravesaba el periodismo local y el proceso revolucionario en la provincia. Sus columnas encendidas y sus campañas que, a veces, caían en el libelo, llevaron a su director a ser tiroteado por unos pistoleros, siendo el asesinato atribuido a Falange.
El 18 de julio de 1936, conocida la sublevación de una parte del Ejército contra la República, Matilde Zapata, viuda de Malumbres, se hace cargo del periódico, agudizando sus posiciones radicales e intentando ser portavoz de unas fuerzas que no compartían sus extralimitaciones. El cierre de La Región se produjo el 29 de junio de 1937, dos meses antes de la entrada de las tropas nacionales en Santander.
Entre 1932 y 1937, Matilde Zapata escribió y publicó más de dos centenares de trabajos, gran parte de los cuales estaban centrados en reflejar una de las preocupaciones de su autora: la problemática de la mujer en su ámbito más diversos y contemplado desde la perspectiva progresista que propiciaba la implantación de la Segunda República.
Esta misma preocupación la desarrolló Matilde Zapata durante su actividad política en las Juventudes Socialistas y fue su principal objetivo hasta que el 28 de mayo de 1938 hubo de enfrentarse ante un pelotón de ejecución frente a las tapias del cementerio santanderino de Ciriego.

ANTONIO ZÚÑIGA Y GONZÁLEZ DE CHAMA, “TOTO” (1918 - 2006):
Nacido en México, perdió a su madre muy niño. Apenas contaba con poco más de un año cuando su padre le trajo de México para que se criara con sus abuelos en La Abadilla de Cayón.
Realizó sus estudios de derecho en Madrid, donde le sorprendió el inicio de la Guerra Civil, en la que combatió integrado en la Primera Bandera de Falange de Burgos de la División 73.
A la entrada de las tropas nacionales en Santander, formando parte de la Delegación de Prensa y Propaganda a las órdenes de Patricio Canales, fue co-fundador de un periódico llamado España, para dar paso, inmediatamente, al periódico, Alerta, al que circunstancialmente sirvió de puente.
El nacimiento de Alerta, se produce el 4 de septiembre de 1937. Su presentación era una síntesis de la nueva situación: "Camaradas! Ya no son hojas tiradas a pistoletazos. Este es un diario en hojas grandes y claras para que nos entiendan los hidalgos de esta tierra, los obreros del taller, y del campo. Para que todos sepan que queremos la Patria, que queremos el Pan y que queremos la Justicia".
La doctrina joseantoniana y el aparato nacionalsindicalista se empeñaron desde las columnas de Alerta en una propaganda con promesas sobre un futuro lleno de esperanza. Mensajes dirigidos a una población traumatizada por el drama fratricida que acaba de vivir.
Posteriormente ocupó puestos relevantes, tanto en el SEU como en Sindicatos, donde fue Abogado Jefe, además fue Consejero del Movimiento y Delegado Provincial del Ministerio de la Vivienda en Santander.
Antonio Zúñiga además de una dilatada trayectoria empresarial, jamás abandonó su acendrado amor por la cultura, participando activamente en las décadas de los cuarenta y cincuenta en movimientos culturales como “Proel” o la Escuela de Altamira. Además fue presidente del Ateneo de Santander, donde realizó una labor desinteresada y muy fructífera; presidente y Vocal vitalicio de la Asociación para la protección del Patrimonio cultural y natural "Cantabria Nuestra", y uno de los contertulios de la famosa 'tertulia de los liberales' del Hotel Bahía, así como fundador de la editorial “Viento del Sur”.
Nunca perdió su amor por el periodismo, que ejerció con asiduidad como colaborador de El Diario Montañés, ni cortó sus lazos con su tierra de nacimiento, que le distinguió con el galardón de Premio de Periodismo de México, siendo el primer español en recibir ese galardón..
Se enorgulleció toda su vida de haberse formado en la orteguiana Residencia de Estudiantes de Madrid, y también, y sobre todo, de mantener sus ideales falangistas hasta el final, y de no haber “cambiado de chaqueta”, tal como le confesó a Pedro Crespo de Lara en la última entrevista que le hizo El DIARIO MONTAÑÉS en noviembre del año pasado:
«Yo he profesado el falangismo de José Antonio que no es el mismo que resultó del Decreto de Unificación. José Antonio nunca se identificó con el fascismo. Sus apotegmas, el hombre como portador de valores eternos y la nación como destino en lo universal, no caben en ningún nacionalismo totalitario...» - «Soy falangista porque comulgo con las ideas del fundador y liberal porque no me creo en posesión de la verdad y trato siempre de ponerme en el lugar del otro para comprenderle».
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Desgraciadamente esta ejemplar medida de real “Memoria Histórica”, no ha sabido ser vista en toda su dimensión por medios sectarios como “El Plural.com” (2), que se han apresurado a montar unos de sus numeritos histriónicos de rasgado de vestiduras.
Por nuestra parte aplaudimos sinceramente este gratificante gesto de convivencia de los tres grupos políticos que conforman el consistorio santanderino.
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(1).- Calle Juan Pablo II, esquina Matilde Zapata – El Diario Montañés.
(2).- El municipio pepero de Santander dedica una calle a un falangista – El Plural
