UN OBRERO (1936)

[1]. Por José Villanueva de la Rosa
« Desgreñado, sucio de amaneceres proletarios, desalentado y flojo, marcha el obrero a su fábrica gris, a un trabajo que no ilusiona y del que en espíritu esta plenamente alejado.
Se siente rueda dentada de la gran maquina monstruosa que ha montado el capitalismo rapaz.
Pieza mecánica, sin calor de humanidad hundido en el ambiente turbio del suburbio nebuloso, espera con paciencia resignada el cese en la labor para volver a una realidad sin alicientes, a un hogar frío y miserable, a un ambiente sucio de tabernas y de comités societarios.
Y así, al margen de la sana alegría del descanso, siente el obrero que no ama su arte. Sin cariño a su trabajo, odia la maquina, eslabón que le encadena a una realidad dolorosa y monótona.
Viene luego el veneno marxista. Sobre el hambre y el descontento de las masas proletarias, elabora Marx su tesis de odio.
Y la semilla marxista prende fácilmente en la tierra propicia que el capitalismo liberal se ha cuidado de abonar.
Y el obrero, desesperado, ciego de furor y con el corazón agrio lleno de rencores, va de cara a la lucha y busca ansioso en la revuelta su liberación.
Se ha perdido un corazón.
Se ha perdido un músculo.
Se ha perdido un ímpetu.
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La Falange busca ese músculo. Y ese corazón. Y ese ímpetu.
Frente a esa realidad triste, la Falange que quiere Patria, Pan y Justicia, busca para el obrero la patria. Y la encuentra a punta de fusil. Y lo mismo que busco y encontró la Patria hallará sin tardanza el Pan y la Justicia.
Queremos una sociedad mejor y más justa. “Repudiamos el sistema capitalista, que se desentiende de las necesidades populares, deshumaniza la propiedad y aglomera a los trabajadores en masas informes, propicias a las miserias y a la desesperación”.[1].
Y luchamos también – arma al brazo – contra la tiranía marxista.
Soñamos un mañana alegre de paz y trabajo, en el que el obrero sienta la alegría de su tarea y goce la alegría del descanso.
Un orden nuevo, en el que todos tengamos que trabajar para vivir, pero donde no haya algunos que vivan solamente para trabajar; que tan absurdo nos parece que el producto del trabajo de cada uno vaya a la generalidad, como que el producto del trabajo de todos quede en beneficio de unos cuantos capitalistas privilegiados.
“Un orden nuevo, en el que sintamos todos un espíritu de solidaridad nacional que nos permita apreciar, no solo nuestras necesidades y angustias, sino también las necesidades y angustias de los demás hombres, de las demás familias, de las demás clases y pueblos de España, pero que comprendamos que solo unidos en apretado haz, podemos salvar a España y salvarnos nosotros mismos”. [2].
¡ARRIBA ESPAÑA! »
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COMENTARIO:
José Villanueva de la Rosa, camisa vieja de la Falange pucelana, fue uno de los miembros colaboradores de la ‹‹Agencia de información, control y colaboraciones›› creada por Hedilla en noviembre de 1936, y colaborador de primera hora del “diario de combate nacional-sindicalista” – UNIDAD – que vio la luz en San Sebastián, el 16 de septiembre de 1936, tres días después de la entrada de las tropas nacionales en la capital guipuzcoana.
A él debemos uno de los párrafos más hermosos dedicados a Onésimo Redondo en el cual le describe así:
“Como el chopo eras tu, Onésimo Redondo, la vertical de Castilla”
Y en este artículo “UN OBRERO”, volvemos a encontrar otro magnífico ejemplo de su prosa poética inflamada por ese espíritu revolucionario de amor, conciliación y deseo de una España mejor, que por aquel entonces era todavía permitida y que posteriormente fue tan duramente aplastada, y en el que se habla de justicia social en unos términos que nos hacen pensar cuan lejos estamos todavía de esa realidad soñada en que “el obrero sienta la alegría de su tarea y goce la alegría del descanso” y en “que el producto del trabajo de todos” no “quede en beneficio de unos cuantos capitalistas privilegiados”.
Difícilmente podría GALLOS DE MARZO, encontrar una mejor FALANGE EN UNA OCTAVILLA que esta que aquí os ofrecemos.
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[1]. Diario UNIDAD – Año I, Nº 42. San Sebastián, martes 3 de noviembre de 1936 - http://www.gipuzkoa1936.com/
[2]. Del Punto 10 de la Norma Programática de la Falange – José Antonio Primo de Rivera. Noviembre de 1934.
[3]. Cita desconocida – Cualquier ayuda a su identificación será bienvenida.
