CUANDO SE GANE O SE PIERDA, EN ARAS DEL DEBER
Ayer en la aldea de de Sahel al Derdara, cerca de Jiyam en Líbano, seis paracaidistas, seis soldados españoles han muerto cumpliendo con su deber: Jonathan, Manuel, Jefferson, Jackson, Juan y Juan.
A Juan la vida le otorgó el privilegio de ser español, y a Juan el de ser colombiano. Los dos llevaban una bandera roja y gualda en el hombro y unas alas de plata en el pecho. Los dos como sus cuatro compañeros y pese a tener sentido del riesgo cara a la muerte, eligieron el puesto difícil que otros no se atreven a asumir, ganándose así el título de mejor soldado de la patria, puesto que la muerte es codiciosa y siempre se lleva a los mejores. Patria que ahora es mucho más suya que de quien les quisiera negar ese derecho desde su patriotismo de salón; como si tal como dijo Calderón, a la sangre no excediera el lugar que uno se hace.
Seis soldados, seis paracaidistas, seis españoles a quien Dios nuestro Señor estamos seguros ha acudido presto a abrazar y recoger sus almas como tantas veces le imploraron en su oración.
ORACION PARACAIDISTA
¡ SEÑOR DIOS Y JEFE NUESTRO!
Ante el puesto difícil
que elegimos voluntariamente,
venimos a Ti.
Porque, queremos ser
el mejor soldado de
porque tenemos sentido del riesgo,
cara a la muerte.
Porque nos sacude el alma,
ante un abismo abierto
con su ingrata incertidumbre.
¡ Te pedimos Señor!
Luz para proyectarla
sobre el auténtico valor de la vida,
cuando se gane o se pierda
en aras del deber.
Serenidad que sujete nuestros ánimos
ante el vértigo del instinto y del mundo;
Optimismo espiritual
para conseguir que sean nuestros
el Valor,
Amor al sacrificio,
Dureza,
Fortaleza,
Generosidad
y auténtico Compañerismo.
Y esperanza en que Tú,
Dios Padre,
Creador de todas las cosas,
estés en el aire y en el suelo,
para abrazarnos,
curar la herida,
o recoger nuestra alma.
Así sea.
