ESCRITO EN PIEDRA: Provincia de Cadiz (I)
Desde el día 18 de julio de 1936, la ciudad de Tarifa esperaba en una tensa calma, sin que, una vez huidos los líderes republicanos locales, ni la compañía de carabineros ni las unidades militares afincadas en la plaza al mando del comandante Pertíñez Topete, hubieran tomado partido por los sublevados.
Los militares sublevados tenían como asunto clave el lograr trasvasar las tropas de África a la Península. En un primer intento, el día 19 de julio se produjo en el puerto de Cádiz un importante desembarco de varios miles de regulares, pero tras la sublevación de la tripulación del "Churruca" que los había traído se inició un bloqueo del Estrecho por la escuadra republicana, lo que sólo permitía la llegada de fuerzas aerotransportadas al aeródromo de Sevilla.
Dicho bloqueo logro ser burlado por la osada acción dirigida por el falangista y teniente de navío Manuel Mora Figueroa y Gómez Imar, e ideada por el General Varela y Arsenio Martínez Campos, marqués de Biseca, presidente del Consorcio Almadrabero y comandante de artillería.
La idea consistía en utilizar todos los faluchos de las almadrabas españolas en Marruecos para utilizarlos en el transporte de tropas, dado su pequeño tamaño y silenciosa navegación que los hacía ideales para una operación encubierta como esta. Para ello Martínez Campos contactó en Cádiz con Mora Figueroa, a la sazón Jefe de Milicias de la Falange gaditana, el cual se ofreció para realizar la arriesgada acción junto un grupo de falangistas entre los que se encontraban los tarifeños Carlos y Manuel Romero Abreu (1).
Tanto Martínez Campos en San Fernando, como Mora Figueroa en Sancti Petri, embarcaron en sendos faluchos, con los cuales en la noche del día 21 se dirigen a Ceuta burlando el bloqueo de la escuadra republicana. A la llegada al puerto de Ceuta son confundidos con incursores enemigos y tiroteados por una compañía de la Legión, resultando herido el comandante Martínez Campos, por lo que la dirección de la operación fue asumida por Mora.
El día 24 de julio con la autorización de Franco, Mora Figueroa reúne a los doscientos legionarios de la 18 compañía de la V Bandera, y los embarca en sus dos faluchos, únicos disponibles dado que el resto de la flota almadrabera había huido a Tanger.
A las dos de la madrugada del día 25 salen el "Pitucas" y el "Nuestra Señora del Pilar", que así se llamaban las naves, y tras burlar al acorazado Jaime I desembarcan arropados por la bruma matutina en el puerto de Tarifa.
Podemos imaginar la torturante noche de angustia pasada por los legionarios, embutidos en las estrechas bodegas de las frágiles embarcaciones y soportando el pánico de imaginar un seguro fin en el fondo del Estrecho si eran descubiertos por alguna de los navios de guerra enemigos. Es por ello que al pisar tierra, ya liberados de la tensión pasada, cogieron en hombros a Mora Figueroa y de esta forma entraron en Iglesia de San Mateo donde dieron gracias a la Virgen del Carmen. Posteriormente serían trasladados en camiones requisados a Sevilla, donde representaron un refuerzo decisivo.
Al finalizar la guerra, se abrió expediente de recompensa para la concesión de la Laureada de San Fernando a Manuel Mora Figueroa, pero la decisión de Varela, quién por entonces ya había entrado en desencuentro con la Falange, imposibilitó la recompensa al atribuir el mérito de la operación a Martínez Campos.

Entre los falangistas tarifeños nunca se olvidó el desembarco de Mora, por lo que en el año 1949 las juventudes de la provincia de Cádiz decidieron perpetuar su memoria erigiendo un monolito en el muelle pesquero de Tarifa. Monolito que fue construido y finalizado a toda prisa para hacer posible su inauguración el 18 de julio de ese año en un acto organizado por los jóvenes falangistas y presidido por el Jefe Provincial del Movimiento Francisco Terán Fernández.

Se trataba de un humilde monolito de obra que en su parte superior tenía el yugo y las flechas, y en su parte central una lápida donde se recordaba el paso del Estrecho dirigido por Mora Figueroa. Inscripción que se fue borrando debido a la mala calidad del mármol utilizado y la humedad resultante del lugar donde se encontraba.
La llegada de la democracia y, poco después, de los socialistas al gobierno municipal y a la dirección del puerto marcaron la condena del monolito mucho antes de que la Ley de la Memoria Histórica hiciera lo mismo con otros monumentos. Siguiendo las veladas directrices del entonces director del puerto de Algeciras-La Línea-Tarifa, Francisco Arana, quién manifestó privadamente que una forma de quitar el monolito era que un camión dando marcha atrás chocara intencionadamente con él, el monolito dedicado a la valiente acción de Mora Figueroa y sus camaradas, fue derribado alevosamente por personal del puerto.
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(1) Los hermanos Fidel, Joaquín, Carlos, José y Manuel Romero Abreu formaron parte de la Falange de Cádiz desde los primeros momentos. Joaquín y Fidel murieron en la guerra.
(2) Manuel Mora Figueroa también contó con una calle en Tarifa, concretamente la actual avenida Andalucía.
(3 ) La base de este artículo se encuentra en el publicado en Marzo de 2002 por Wenceslao Segura González en el Nº 44 de la revista ALJARANDA del Ayto. de Tarifa, de título “El desembarco de Mora Figueroa”, que a su vez lo hizo en el libro de José Mora Figueroa "Datos para la Historia de la Falange gaditana. 1934-1939" (Cádiz, 1975).