"ALEGRES SOLDADOS" de Alfredo González Díez
En los primeros días de febrero de este año recibimos la noticia de la aparición de ALEGRES SOLDADOS, un espacio Web dedicado a la presentación de un nuevo libro sobre la gesta de la División Azul.
Este libro a la espera de publicación, nace con singulares señas de identidad que le hacen sobresalir sobre la anterior bibliografía sobre el tema. La primera de sus particularidades es la generosidad de su autor, que ofrece al deseo del solicitante la oportunidad de descargarse desde su página- web la totalidad de su contenido, escaneado desde los originales mecanografiados por el autor, incluso con notas de su puño y letra. El segundo es que tratándose de un cancionero, no se limita a reproducir la letra y música de las canciones, marchas o himnos, sino que en palabras del autor:
“trata, simplemente, de relatar los aspectos sentimentales o emotivos vinculados a las personas cuya juventud fue transformada debido a las contiendas bélicas del pasado siglo XX. Más concretamente, como fue el caso de quien firma estas líneas, por el azote de la Guerra Civil española (1936-1939) y por las sacudidas de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945).
El vehículo conductor de tales sentimientos y emociones queda condensado en las letras de las canciones e himnos cuya música resonó, para siempre, en los corazones de la generación cuya juventud tocó vivirla durante los decenios de los últimos treinta y cuarenta.”
El autor es Alfredo González Díez, de 87 años y natural de Ranedo de Curueño (León), quién desde una familia campesina inició su aprendizaje en las artes de la panadería, hasta que la movilización de su quinta en marzo de 1938, le sacó de su aldea para comenzar su periplo de servicio a la Patria en dos guerras y toda una vida de servicio.
El sector de Robledo de Chavela en el frente de Madrid, fue su bautismo de fuego en la Guerra Civil española, encuadrado en la 75 División del llamado Ejército Nacional. Posteriormente acudió a la llamada de la lucha contra el comunismo, alistándose como voluntario en el Regimiento “Pimentel” de la División Azul, partiendo hacia el frente del Este, encuadrado en la "1-I-262 Blau Division ID250NV". Describiendo así su paso por la División de Voluntarios:
““Voluntario me alisté, sin dinero crucé la frontera tanto al ir como al venir; de cabo fui y como tal retorné”.
Así es, en la callada misión de Cabo Furriel Jefe del "Tren de Víveres 1-262" afronta el fuego y artillería para atender las necesidades de los hombres de su unidad, hasta que el 19 de septiembre de 1942 cae herido por un proyectil enemigo, en la zona de Kolpino ( San Petersburgo). Su evacuación a retaguardia y posteriormente a España, le libra del triste destino que corrió su regimiento, el cual sucumbió por completo el 10 de febrero de 1943 en Krasnyj Bor.
Tal vez como pacto de honor con sus camaradas caídos, Alfredo elige en la paz un puesto de mayor riesgo y fatiga, ingresando en la Guardia Civil, donde al final de su vida activa se retiraría con el grado de Teniente.
Declarado tardíamente en 1998 Caballero Mutilado de Guerra por la Patria, y ya jubilado, Alfredo González Díez recuerda las canciones con las que los jóvenes mitigaban sus miedos y padecimientos y afronta el trabajo de poner en negro sobre blanco aquellas vivencias pasadas en Rusia de donde nace el libro Alegres Soldados.
Según el autor, su libro no es un cancionero recopilador de coplas, relata vivencias de guerra descritas: "a través de las canciones" y desarrolla los historiales de los principales cánticos de campaña españoles, rusos, ingleses, franceses y alemanes en una prosa narrativa correspondiente a la del soldado en campaña, sin titulación universitaria, recogiendo como novedad el Himno Español en seis versiones cantadas.
En el prólogo a la obra, D. Alfonso Armada Comyn a cuyas órdenes sirvió Alfredo, dice:
“El soldado canta para entretener y canta para disimular.- en los traslados se canta; en el triunfo se canta; .- El silencio domina cuando se fracasa.- El silencio fuera del servicio, proporciona tristeza.-“
A ello nosotros añadiríamos. Se canta para recordar al camarada perdido, a la novia y a la madre. Se canta para ensalzar a la Patria y se canta para ser uno con Dios.
Nos valdría con tus páginas manuscritas que tan generosamente nos ofreces Alfredo, pero te deseamos la mayor suerte en tu aventura editorial.
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(1) Ilustración “YA FALTA MENOS”: Diorama obra del miniaturista militar José Santiago Muñoz Césaro. Incluida en el libro.
