CRISTALES ROTOS
Por C.I.
En medio de la agitación que sacude a esta colección de mandatarios y sultanatos en que han convertido la Nación Española, ha pasado desapercibida la noticia de que el Ministerio de Defensa (que ya es decir) va a gastarse 300000 € en reemplazar la vidriera que preside el comedor de gala de la Academia de Infantería de Toledo, por estar decorado con el escudo franquista. Nos guste o no es un símbolo de nuestra historia igual que lo son los símbolos de la República, de la dictadura de Primo de Rivera o de Carlos V.
Nada importa que la citada cristalera date de 1948 y tenga un reconocido valor artístico e histórico. Tampoco importa que los españoles suframos la peor crisis económica o que nuestros soldados en el extranjero sigan careciendo de los medios imprescindibles para garantizar su seguridad. Ciertamente nada nos debería ya escandalizarnos en este país de súbditos que no de ciudadanos libres e iguales. Los súbditos de su “Majestad” somos una caterva de incompetentes por no poner freno a toda esta sarta de insensateces.
Por eso hablando de romper cristales, la inmensa mayoría de los españoles se han emocionado con la actitud de un humilde ciudadano de Lazcao (por cierto es mi pueblo) Un trabajador víctima de la sinrazón etarra que arto de las burlas de los filo terroristas se arrojó contra la herriko taberna destrozándola. Una acción por la que primero fue detenido y luego desterrado, porque el reino de su “Majestad” es incapaz de garantizar su seguridad. Emilio ha demostrado ser un valiente, no por la dificultad de su acción, sino por hacer ver a los españoles que sigue vigente aquella máxima de Séneca “No nos hace falta valor para emprender ciertas cosas porque sean difíciles, sino que son difíciles porque nos falta valor para emprenderlas”
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Nota adicional:
Nada tiene que ver con el falangismo el tema que hoy se trae a colación. Ni el Águila de San Juan es un símbolo falangista, ni Emilio Gutiérrez el valiente ciudadano de Lazcao lo es,. pero ambos son ejemplos claros de una sinrazón de la que todos somos víctimas.
No importa que seamos capaces de pedir la eliminación de una obra de arte, con un coste adicional ingente en tiempos de crisis, para evitar la urticaria que a muchos produjo en el 2004 ver a líderes socialista brindar bajo un símbolo que odian. No importa que esgrimiendo el argumento perogrullesco de que, el símbolo reflejado en la vidriera, “No corresponde a la realidad actual”, pretendan borrar de un plumazo un escudo bajo el que se sirvieron y formaron miles de alféreces cadetes y caballeros alumnos, que en la mejor tradición de los Ejércitos españoles vivieron y murieron por su país, regando con su sangre los campos de batalla de Ifni, Sahara, Bosnia, Kosovo, Líbano o Afganistán.
Nada importa que la viuda de una asesinado por ETA deba vivir sobre el negocio que regenta el asesino de su marido “felizmente rehabilitado” por la democracia liberal, y sin embargo un pobre trabajador que vio su vivienda destrozada por un ataque terrorista, haya tenido que exiliarse de su tierra acosado por las amenazas de los pro-etarras, falto de fe en la eficacia de un sistema judicial que es incapaz de garantizar la seguridad de su familia.
Nada de esto tiene directamente que ver con el falangismo, pero son dos buenos ejemplos de aquello que no nos gusta y que aspiramos a cambiar porque amamos a España.

Jaiber dijo
Una vergüenza, como si lo reyes católicos hubieran destrozado la alhambra para hacer patente en cambio de régimen, no se dan cuenta que ese escudo forma y formará parte de la historia de España, (por cierto fue el falangista Dionisio Ridruejo el que le dio su actual aspecto, eso sí, inspirado en el de los reyes catolicos)...y que es el escudo legal el día que se realizó la obra, por lo cual debería de haber sido respetado.
Yo ya no trato de intentar comprender a estos socialistas, se que todo lo que hacen es derivado del revanchismo y del odio acumulado, lo que no entiendo es a los mandos y a los cadetes de la academia, al ver como se callan ante ese atropello, me imagino que les dará igual que lo quiten, a lo mejor es que no se merecen cenar bajo ese escudo, de hecho habrá falangistas que tambien se alegren de que se derribe, el odio a Franco está por encima del respeto hacia la historia de España y a lo que ese escudo significa.....
Que asco.
12 Abril 2009 | 01:29 PM