Los intentos de rescate de José Antonio (IV)
Mediación de Miguel Maura Gamazo
Miguel Maura jefe del Partido Republicano Conservador, que se encuentra en Francia, hace llegar a Hedilla, por mediación de Eugenio Montes y Sánchez Román, la propuesta de Indalecio Prieto del canje de José Antonio a cambio de treinta presos y la suma de 6.000.000 de pesetas. Como sea que la llegada de esa propuesta llega el día 1 de octubre, fecha en que es investido como Jefe del Estado y Generalísimo de los Ejércitos, Francisco Franco, Hedilla se entrevista con él, comunicándole las novedades, Franco consulta con Mola y Queipo y da la conformidad al canje.
Y una vez más no se consumó el canje, Prieto confiesa no poder hacer nada, dada la vigilancia, que la F.A.I., tenía sobre José Antonio.
Igual que el anterior, no existe documentación fidedigna sobre el caso y el mismo Prieto en sus escritos, no menciona este episodio. (1)
Nota:
1.- Entre otros libros que lo mencionan "José Antonio ese..." página 288 y "Testimonio" de Hedilla página 224
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El plan de Agustín Aznar Gerner
Otro intento fallido, y versiones encontradas, Raimundo Fernández Cuesta, nos habla de Agustín Aznar y dice:
"Agustín, entrañable amigo y camarada, a quien rindo desde aquí mí fraternal tributo de admiración a su lealtad y valor, me confió antes de morir su testimonio escrito, en el que narra con pormenorizados detalles todos y cada uno de los intentos de liberación de José Antonio, en los que siempre participo." (1)
Según estos escritos, Agustín Aznar, se entrevisto con Franco al regreso de Alicante y le expone un plan, consistente en un "golpe de mano" para rescatar a José Antonio y este:
"Llamo a Martín Moreno, su jefe de Estado Mayor, y planeamos el golpe, se pensó que fuera el "Canarias" el que efectuara el bombardeo y que yo desembarcaría con unos sesenta o setenta hombres. Dio órdenes, como así se hizo. De que me entregaran bombas de mano italianas, subfusiles ametralladores (Smeichers) y explosivos, y que la lancha de desembarco la llevara Mora de Figueroa..."
Sancho Dávila (2), por su parte dice:
"Un fugaz paso por Salamanca, unos cambios de impresiones, hicieron decidirme, aun más en mí propósito de entrevistarme sin demora con el general Francisco Franco. Marche a Cáceres...
Hablamos largo de la guerra, de la zona roja de penalidades sufridas y de la salvación posible de José Antonio. A mi disposición puso todos los hombres que necesitara de las banderas de Falange, barcazas de desembarco, mandadas por Manuel Mora, y un barco de guerra..."
Se iniciaron los preparativos para la marcha, concentrándose los falangistas en Sevilla, se estudiaron los pros y contras y los días fueron pasando, y un día según testimonio de Girón de Velasco: (3)
"...entre en un café para comer algo y un individuo de los que había por allí me dijo:
- "¿Usted también es de los que van a Alicante para rescatar a José Antonio?
Se me cayo el alma a los pies. Aquello era un secreto a voces. Precisamente al día siguiente llegó a Sevilla el representante de Alemania que venía de Alicante y nos aviso:
- No se les ocurra ir los están esperando y van a caer todos con José Antonio.
Aquello se paró y nadie fue."
Notas:
1.- "Testimonio, recuerdos y reflexiones" página 162.
2.- "José Antonio, Salamanca... y otras cosas" de Sancho Dávila, Afrodisio Aguado S.A. - Editores Libreros, Madrid 1967, página 91-92
3.- "Si la memoria no me falla" de José Antonio Giron de Velasco, Editorial Planeta, 1ª edición, 1994, página 43
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Segundo intento de Alicante - El Plan de Knobloch
Expulsado de Alicante, Von Knobloch, llega a Sevilla el 6 de octubre y rápidamente se traslada a Salamanca, donde se entrevista con el ya, generalísimo Franco, e aquí su relato: (1)
"En Sevilla, volví a hablar del rescate de José Antonio. O desembarco o soborno, y esto último lo propuse pensando en el gobernador civil Vázquez Limón.
Estaba en Sevilla el consignatario de la Compañía Ybarra don Gabriel Ravello, emparentado con la familia alicantina Pascual de Pobil, y por tanto con Nicolás Franco Bahamonde. Mi plan era el siguiente: Ravello iría en un buque alemán a Alicante, provisto de millones. Como era deber de cortesía que los marinos visitaran a las autoridades y que éstas devolvieran la visita, a bordo, Ravello podría hablar con el gobernador civil. En mi plan figuraba como colaborador él practico del puerto Vicente Pérez.
Había que contar con el generalísimo Franco ya jefe del Estado, y me traslade en avión a Salamanca. Me recibió Franco y le expuse mi plan, que le pareció aceptable..."
Según Sancho Dávila, la aportación de los cuatro millones solicitados para el rescate, fue transmitida al "Cuartel General. Franco, sin demora nos lo entregaría; pero en un gesto que enaltecerá siempre a la comunión tradicionalista, por mediación de José Maria Arauz de Robles, aportaron la mitad de lo convenido." (2)
Solventada la autorización, Von Knobloch, se pone en contacto con los mandos alemanes y el día 9 el capitán de corbeta Wagner, envía al capitán de navío Otto Ciliax, comandante del acorazado "Admiral Scher" el siguiente telegrama:
"Es preciso trasladar urgentemente en torpedero al cónsul Von Knobloch a Alicante el 10 de octubre para un asunto de la máxima importancia. Telegrafié hora y lugar de embarque" (3),
Ciliax, trasmite el mensaje al almirante Carls y este ordena que un caza torpedero se dirija a Cádiz y recoja a los emisarios. Embarcan, Knobloch, Gabriel Ravello y Pedro Gamero del Castillo (antiguo presidente de los estudiantes católicos, integrado entonces en Falange y elegido expresamente por Agustín Aznar) Antes de zarpar, se recibe otro telegrama del almirante Carls, ordenando la anulación del traslado.
Solventadas las dificultades, parece ser, que el embajador en Lisboa conde Du Moilin Eckart, hizo que desde Berlín, de ordenase el embarque (4), así el día 12 embarcan en el caza torpedero "Lunchs" en Algeciras y el día 13 son trasbordados al petrolero "Hansa", en donde esperan solución a la posible entrevista con el gobernador civil o el intento por la fuerza.
La colaboración alemana, esta en controversia, por un lado Knobloch se presenta al almirante Carls, estando presente el consejero de la embajada Karl Schwendemann, que actúa en representación de Völkers y expone que viene con ordenes de Franco y explica los dos planes estudiados, el soborno o el intento por la fuerza. Y por otro lado el encargado de negocios de la embajada alemana H. Völckers, el día 17, es decir después de esa entrevista, informa por telegrama a la Wilhelmstrasse, que sé está negociando con gente de la F.A.I.
Parece ser que a raíz de la reunión celebrada, Knobloch: "recibió autorización para tomar contacto con personas adecuadas y de conformidad con la embajada para el caso de que el plan de ésta se malograra."
El telegrama de Völckers, exponía:
"...Antes de la llegada de Knobloch la embajada ya había iniciado un intento de liberación a través del anarquista Alfa, único detentador del poder aquí..."
Que: "... el almirante Carls, a quien el alto mando de la marina había ordenado que tomara una decisión de acuerdo con el Ministerio de negocios Extranjeros, determino lo que sigue con mi aprobación: 1) Intento de sobornar al gobernador sin posibilidades por actitud izquierdista del mismo... 2) La liberación por la fuerza que, supuesta la preparación y realización adecuadas, tendría en sí grandes posibilidades de éxito, ofrece escasa garantía de sacar al prisionero con vida... 3) Por ello los esfuerzos iniciados por la embajada deben continuarse; sólo si no tienen éxito cabe considerar de nuevo la cuestión de la liberación por la fuerza, a realizar únicamente por españoles."
El día 19 de octubre, según Ángel Viñas, se recibe un telegrama que el mismo califica de sorprendente.
"Júzguese, pues, la probable sorpresa del vicealmirante cuando, el 19 de octubre de 1936, un telegrama de Warlimont, al que también alude Merkes, le informo de una serie de deseos de Franco que parecían contradecir algunas de las gestiones hasta entonces realizadas: en primer lugar, que se intentase el rescatar a José Antonio sin dinero (¡) que no se comprometieran (Blamage vermeiden), que no se hiciera ningún adelanto, que si se entregaba el dinero fuera a cambio de la persona, que no se hiciera ningún pago en tierra, que se tuviera cuidado con la identidad de la persona entregada, que no había por el momento más dinero disponible, que en la medida de lo posible se regateara el precio y lo que es mas significativo, que no interviniera el cónsul Von Knoblock (D.Op.C, tomo 3 p. 10, AMAF, Legajo M/1369/80615)
Knoblonch, en la carta del 16 de abril de 1975, no nos dice nada este famoso telegrama, claro ésta que cuando se menciona por primera vez en "Historia 16" es en junio y en posteriores cartas Knoblonch, sigue sin mencionarlo.
Sin mencionar fecha, pero lógicamente antes del 22 de octubre, como se vera, según Knobloch (carta 16 de abril), hubo una segunda entrevista entre Carls, Knobloch y Karl Schwendemann, a bordo del acorazado "Deutschland" y nos dice:
"Cuando después de la segunda entrevista a bordo del acorazado "Deutschland" entre el Sr. Schwendemann en representación del Dr. Völckers, el almirante Carls y yo, el Dr. Schwendemann tuvo que admitir que las gestiones de la Embajada Alemania de salvar a José Antonio no habían tenido éxito, el almirante Carls a petición mía ordeno al comandante de otro buque de la marina de guerra alemana hacer visita al gobernador civil de Alicante y convenir con él la hora de la devolución de visita a bordo del crucero alemán y trasladar a D. Gabriel Ravello a bordo para realizar la proyectada entrevista entre el Sr. Ravello y el gobernador"
Ángel Viñas, en su exposición de los hechos, nos dice que el "Deutschland" abandono Alicante el día 16 y que el Almirante Carls, ordeno al capitán de navío Otto Ciliax, comandante del "Admiral Scher" que hiciera la visita al gobernador.
El día 21 Ciliax visita al gobernador (Ángel Viñas, dice "después de haber recibido el telegrama que contenía los deseos de Franco (DopC, tomo 3, p.14) evidenciando esto, sin duda, que Carls no estaba dispuesto a cejar en su empeño."
El día 22, una media hora, antes de la prevista llegada del gobernador, el petrolero "Hansa", transborda a Ravello, Gamero y Knobloch, al "Admiral Scher", se les pide esperen en el comedor de oficiales, hasta el momento de que sea llamado Ravello, para hablar con el gobernador, espera en vano, la entrevista nunca se celebraría.
En su carta Knobloch, explica:
"Fue entonces y contraviniendo las disposiciones del almirante Carls, el Dr. Völkers quien prohibió al comandante del crucero -que media hora antes nos había trasladado desde el petrolero "Hansa" a su barco, diciéndonos que esperásemos en el comedor de oficiales hasta recibir el aviso de subir el Sr. Ravello a entrevistarse con el gobernador civil-... Fue pocos días después también el Sr. Völckers que a través de su Ministerio de Asuntos Exteriores había conseguido que el Almirante Carls recibiese la orden de devolvernos otra vez a la zona nacional."
Continua Ángel Viñas, comentando:
"El cónsul coincidió posteriormente con el encargado de negocios en un torpedero alemán y al preguntarle por qué Ravello no había podido hablar con el gobernador recibió como respuesta que no podía permitirse que un emisario de Franco se entrevistara s bordo de un barco alemán con un gobernador republicano"
Hasta aquí el fallido intento de Von Knobloch, Gamero y Ravello. El 26 de octubre, el caza torpedero "Luchs", los recoge en Alicante y los lleva a Algeciras.
Siguiendo al señor Viñas, nos señala que el día 21 había recibido otro importante telegrama de Warlimont, con nuevos deseos de Franco:
"En caso de éxito ruego se mantenga el más absoluto secreto y que, con cualquier pretexto se separe de Von Knobloch de Primo sin llamar la atención. Deseamos que a Primo le informe en primer lugar un español que se enviará desde aquí. No procede desembarco sin consentimiento de aquí. Existen dudas acerca del estado de salud mental de Primo (DopC, tomo3, p.17)
En otra carta fechada el 2 de septiembre de 1976, Knobloch escribe:
"... de su duda sobre el estado mental de José Antonio que no debía -caso de lograr salvarle de la cárcel- hablar con nadie- expresamente y bajo "cualquier pretexto" conmigo ni desembarcar en territorio nacional hasta que Franco enviase a una persona de su confianza para hablar con él. ¿Por qué ni quería testigos que pudiesen decir que José Antonio estaba perfectamente bien de cabeza??? ¿Qué querían hacer con él, caso de haberle salvado de la cárcel de Alicante? Es inútil hablar ahora de ello pero tampoco debemos ignorarlo. Para mí ha sido un duro golpe porque jamás pude creer que Franco para quedar como único jefe -y siendo buen católico "por la gracia de Dios" podía haber abandonado a José Antonio a su suerte que ya se sabía cual sería. Prefiero no pensar ello ya que con pensarlo no se puede remediar lo que ha ocurrido."
Notas:
1.- "Testimonio" de Hedilla página 228
2.- "José Antonio, Salamanca..." página 92
3.- Los principales detalles de este caso, son entresacados de los libros de Ángel Viñas, "Guerra, dinero, dictadura" página 82 y siguientes; carta de Hans Joachim Von Knobloch, de fecha 16 de abril de 1975; "José Antonio Apuntes para una biografía polémica" principalmente páginas 460-462; "La España política del siglo XX" Editorial Plaza & Janes, S.A., Editores, 2ª edición, mayo 1971. páginas 189-190; "Historia 16" de fecha 1 de junio de 176, entre otros.
4.- "Hermandad del Valle. org", "Altar mayor" número 93 -mayo-junio de 2004 "Salvar a José Antonio" de Luis Suárez. http://hermamdaddelvalle.org
